El Consejo Local Electoral del Instituto Estatal Electoral de Nayarit (IEEN) aprobó, mediante el acuerdo IEEN-CLE-061/2025, el número de regidurías que integrarían cada uno de los 20 ayuntamientos de la entidad para el Proceso Electoral Local 2027. La determinación ocurrió en una sesión extraordinaria de carácter urgente celebrada el pasado 31 de diciembre, luego de que la integración del propio Consejo decidiera en septiembre posponer la votación para contar con un corte más fresco del listado nominal.
La lista nominal del electorado en Nayarit, con corte al 25 de diciembre de 2025, sumó 971 mil 75 personas registradas, un crecimiento de casi 70 mil electores respecto al corte de septiembre de 2022 que sirvió de base al acuerdo anterior, el IEEN-CLE-077/2022. Ese crecimiento se concentró de manera especialmente intensa en Bahía de Banderas, que pasó de 125 mil 715 a 150 mil 708 ciudadanos inscritos, rebasando el umbral de 150 mil que, conforme al artículo 23 de la Ley Electoral del Estado de Nayarit (LEEN), eleva al municipio a la fracción IV: once regidurías de mayoría relativa y cinco de representación proporcional.
Con esa recalificación, el acuerdo proyectaba que Bahía sumara tres regidurías más a las 13 con las que cuenta actualmente (nueve de mayoría relativa y cuatro plurinominales), quedando en 16. En los otros 19 municipios, la integración se mantenía intacta respecto al proceso anterior, Tepic incluida, con sus 11 regidores de mayoría relativa y 5 de representación proporcional. De concretarse tal como se planteó, el estado pasaría de las 200 regidurías aprobadas para 2024 a 203 regidurías para 2027: 142 de mayoría y 61 plurinominales.
Sin embargo, la reforma electoral federal recientemente aprobada por el Congreso de la Unión, y ratificada por los congresos locales, mandata un nuevo tope: ningún ayuntamiento del país podrá integrarse con más de 15 regidurías. Esa disposición trastoca directamente dos municipios nayaritas. Bahía de Banderas, que iba a llegar a 16, quedaría limitada a 15, perdiendo una de las regidurías que el IEEN le había proyectado. Tepic, que hoy tiene 16, deberá reducir una para alinearse al máximo permitido, quedando también en 15. Con esos ajustes, el estado cerraría el rediseño con alrededor de 202 regidurías, un número intermedio entre el esquema anterior y el proyectado por el IEEN a finales del año pasado.
La definición de cómo se materializan esos recortes recae ahora en el Congreso de Nayarit, que deberá armonizar la LEEN con la nueva norma federal. La decisión implica elegir si el recorte recae sobre las regidurías de mayoría relativa, sobre las de representación proporcional, o si se distribuye entre ambas. Cada ruta tiene consecuencias distintas. Tocar las de mayoría relativa obliga al Instituto Nacional Electoral (INE) a rehacer el mapa de demarcaciones municipales electorales, en el caso de Tepic, una redistritación completa; en el de Bahía, rediseñar lo que ya se había pedido al INE modificar, pues el propio acuerdo del IEEN ya solicitaba actualizar la geografía electoral por el paso de Bahía de 9 a 11 demarcaciones. Reducir en cambio las plurinominales es administrativamente más sencillo, pero comprime el espacio de representación de las minorías partidistas, que es precisamente la lógica que justifica ese principio.
Los partidos políticos, por su parte, no deberán perder de vista factores adicionales que ya son parte estructural del diseño. La paridad de género en la integración de los ayuntamientos, que en 2024 derivó en ajustes de oficio en municipios como Tepic, seguirá siendo obligatoria, y con cabildos más reducidos cada unidad pesa más en el cálculo paritario. Tampoco se pueden ignorar las acciones afirmativas para pueblos indígenas, personas con discapacidad, diversidad sexual y comunidad migrante, que los Lineamientos del propio IEEN han consolidado como criterio de postulación desde el proceso pasado.
El acuerdo IEEN-CLE-061/2025 marca el arranque formal del diseño del proceso 2027 en Nayarit, el cual concurrirá con la elección federal intermedia y en el que se renovarán, además de los 20 ayuntamientos, la gubernatura y el Congreso local. Lo que el Consejo Local aprobó el 31 de diciembre es apenas la foto de un punto intermedio: el Congreso del Estado tiene ahora la última palabra para ajustar el mapa político municipal a las nuevas reglas federales, y los partidos, y las y los aspirantes, tendrán que hacer números con un tablero distinto al que imaginaban hace apenas unos meses.







