La explanada de la Secretaría de Turismo se convirtió en el escenario principal para el Segundo Encuentro de Cocineras Tradicionales. Durante este fin de semana, habitantes de diversas latitudes y visitantes foráneos acudieron para conocer el patrimonio culinario de los pueblos originarios provenientes de Nayarit y Michoacán. La convocatoria superó las expectativas de asistencia, consolidando un ambiente de convivencia familiar y respeto por las raíces culturales.
Recorrer los stands instalados permitió a los asistentes entrar en contacto directo con procesos de elaboración que utilizan el maíz y el arroz como elementos primordiales. Las jornadas, que iniciaron a las 16:00 horas y se extendieron hasta el anochecer, ofrecieron un catálogo de recetas ancestrales que han sido custodiadas por generaciones. Cada preparación sirvió como un testimonio vivo del conocimiento que poseen las mujeres dedicadas a la cocina de humo.
Entre las opciones que mayor interés generaron se encontraron las gorditas de maíz morado y las tortillas elaboradas de forma artesanal al momento. Los costos de los platillos principales oscilaron entre los 90 y 120 pesos, mientras que las bebidas tradicionales como el atole se ofrecieron por 30 pesos. Estas cifras facilitaron que la experiencia gastronómica fuera accesible para los diversos sectores de la población que se dieron cita en el lugar.
Manifestaciones artísticas de Ixtlán del Río y Tepic enriquecieron la propuesta mediante la ejecución de danzas legendarias que atrajeron la atención de la concurrencia. Los danzantes lucieron atuendos que representan la identidad y la gallardía de las comunidades indígenas, mientras que las mujeres portaron vestimentas con bordados artesanales de alta complejidad. Éstos movimientos dancísticos complementaron la atmósfera festiva al recordar la importancia de la memoria histórica.
Esta clase de encuentros buscan fortalecer la economía de las participantes y garantizar que los saberes tradicionales no se pierdan con el paso del tiempo. Los organizadores del evento señalaron que la promoción de la gastronomía regional suma valor a la oferta turística, además de dignificar el trabajo de quienes mantienen vigentes las costumbres de sus comunidades originarias. Sólo mediante la difusión constante se logra que las nuevas generaciones aprecien la riqueza que define a la entidad.







