
Fue apenas el pasado 17 de abril cuando se publicó en el Diario Oficial de la Federación, el decreto mediante el que se creó el Servicio Universal de Salud (SUS). El decreto citado fue enviado al DOF el 16 de abril y lo ahí dispuesto entró en vigor el día 18. A partir de esa acción, el gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum desplegó una campaña intensa para que la población se integre al padrón nacional que ha empezado a ser integrado. En Nayarit, el Gobernador Miguel Ángel Navarro fue el primero de los mandatarios estatales que se sumaron al IMSS-Bienestar, cuna verdadera donde ya se empezaba a delinear lo que ahora es el Sistema Universal mencionado.
El mencionado padrón nacional se ha empezado a integrar y conviene que las personas se sumen a ese esfuerzo. Para que las personas logren ser favorecidos con lo que representa el SUS, sencillamente basta con que la persona solicite la expedición de su credencial de salud. Ese registro, naturalmente, no tiene un costo, excepto el de la molestia de hacer los trámites que realmente son muy sencillos. Basta con que la persona solicitante presente su Clave Única de Registro de Población (CURP).
¿Por qué el IMSS-Bienestar es la cuna del SUS? La respuesta se encuentra en el objeto por el que fue creado el organismo mencionado. ¿Cuál era esa intención? Era y es “brindar a las personas sin afiliación a las instituciones de seguridad social atención integral gratuita médica y hospitalaria con medicamentos y demás insumos asociados, bajo criterios de universalidad e igualdad, en condiciones que les permitan el acceso progresivo, efectivo, oportuno, de calidad y sin discriminación alguna, ya sea mediante el Modelo de Atención Integral a la Salud, del Instituto Mexicano del Seguro Social o, en su caso, el Modelo de Atención a la Salud para el Bienestar, mismo que debe considerar la atención integral que vincule los servicios de salud y la acción comunitaria, según lo determine su Junta de Gobierno”.
Parecería que todo es improvisación, pero no es así. La propuesta ya venía siendo construida en el terreno de los hechos desde el gobierno que presidió Andrés Manuel López Obrador. Hoy se cumple una nueva etapa de un proyecto de grandes proporciones. No será sencillo hacer realidad plena esa propuesta en curso. Pero ya se avanza.
Hoy, la política del gobierno federal se dirige a lograr ese propósito. A esa intención se suman los esfuerzos que puedan realizar las instituciones privadas y de otor niveles de gobierno, como las mismas entidades federativas y los ayuntamientos de los miles de municipios del país.
Por razones ajenas al derecho humano a la salud, en algunas entidades federativas podrían darse condiciones diferentes a la integración del SUS, Esas entidades federativas tienen el reto de responder igual o mejor de la forma en que se desempeñe el gobierno federal a través del SUS. El IMSS-BIENESTAR fue concebido para brindar los servicios de salud a todas las personas, en aquellas entidades federativas con las que celebren convenios de coordinación para la transferencia de dichos servicios. En ese sentido, cabe recordar que Nayarit fue punta de lanza en ese sentido.
Las ventajas de la creación del Sistema Universal mencionado, son enormes. Por citar un ejemplo de esas ventajas, conviene citar solamente como ejemplo, el que la credencial de salud se asociará con un expediente clínico electrónico a través del cuál el personal de salud autorizado de las instituciones integrantes del SUS, podrán “visualizar los datos de las y los pacientes, como son: antecedentes médicos, diagnósticos, tratamientos, estudios de laboratorio, estudios de gabinete, esquemas de vacunación, así como la información generada por las instituciones de salud, respecto de las personas de las que exista un registro electrónico de su atención”.
Hasta ahora, una inconmensurable cantidad de datos relevantes sobre la salud de las personas, ha sido perdida. Durante décadas las personas no podían rescatar esa información. Cuando una persona cambiaba de institución como del IMSS al ISSSTE o del ISSSTE a un organismo estatal, la información anterior sencillamente se convertía en barco al garete.
Eso se acaba ahora con la creación del SUS. Hoy, la estrategia del gobierno federal se encamina a lograr que la información sea compartida e intercambiada, “a través de las herramientas digitales y los protocolos estandarizados para la interoperabilidad de los sistemas de información institucionales que se definan, entre las instituciones de salud que integran el SUS, de conformidad con la normatividad vigente en materia de protección de datos personales en posesión de sujetos obligados y los lineamientos a que se refiere el artículo cuarto del presente decreto”.
La propuesta puede ser que no sea novedosa. Desde hace décadas se había sugerido avanzar en un territorio de esa índole. Lo que hace diferente al ayer respecto del hoy, es que ayer solamente se especulaba en torno a esa posibilidad, la de crear un Sistema Universal. Hoy, se dejan a un lado las especulaciones y las ensoñaciones, y se avanza en la conformación, en el “aterrizaje” de lo que antes parecía una utopía.
Hoy las cosas son muy distintas y lo que parecía irrealizable, se convierte en una realidad en la que todos nos debemos comprometer. El estado de Nayarit se sumó con visión de futuro a esta propuesta. Se dejaron egoísmos y protagonismos inútiles y se avanza en la conformación del Servicio Universal de Salud. Eso debe traducirse en el terreno de los hechos, en atención médica, en medicamentos y en todo lo que un servicio de esa naturaleza pueda ofrecer.
Nota: ¿Qué es el SUS? El primer párrafo del decreto lo define con absoluta claridad. El citado texto es el siguiente: “El SUS consiste en una red integral e integrada de prestación de servicios de salud, compuesta por la capacidad instalada compartida de forma interinstitucional entre el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE); los Servicios de Salud del Instituto Mexicano del Seguro Social para el Bienestar (IMSS-BIENESTAR); los hospitales y unidades médicas de Petróleos Mexicanos (PEMEX); los Hospitales Federales de Referencia (HFR); los Institutos Nacionales de Salud, las unidades médicas a cargo de la Comisión Coordinadora de Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad (CCINSHAE), y las demás instituciones prestadoras de servicios públicos de salud que decidan adherirse, como pueden ser los servicios de salud de las entidades federativas no concurrentes con IMSS-BIENESTAR, a través de la cual se brindarán servicios médicos y medicamentos gratuitos conforme a las reglas que al efecto se establezcan en los términos del presente decreto. Lo anterior, sin perjuicio de su capacidad financiera, disponibilidad presupuestaria y sin menoscabo en la calidad de los servicios que las instituciones prestan a su población objetivo”.







