El tema de que en algún tiempo se mejore la atención de muchos conductores de camiones de servicio público parece que deberá esperar.
Situaciones tan evidentes como que algunos operadores manejan las unidades a exceso de velocidad y llevando música a alto volumen, o que utilizan el celular para hacer llamadas o enviar mensajes mientras están al volante, no han podido ser erradicadas por falta de operativos.
Bastaría con que inspectores del transporte se aplicaran para detectar fácilmente a quienes manejan con falta de precaución, por ejemplo reanudando la marcha cuando algún pasajero todavía está en los escalones del camión, o igualmente arrancando mientras otros pretenden bajar.
A lo largo de mucho tiempo se ha esperado una mejoría en el servicio de esos operadores, que si bien los hay con buena atención, unos más se mantienen con malos hábitos.
Hace unos años se realizaron operativos preventivos por parte de policías estatales en los camiones, ahí se veían a agentes uniformados, sobre todo para combatir el acoso, por lo que también es necesario que los inspectores del ramo implementen estrategias a fin de que haya una mejoría en el servicio por parte de los conductores, lo que además disminuiría las quejas y accidentes.
Se trata de un ramo sumamente importante por los miles de ciudadanos que todos los días utilizan el transporte público, por lo que caería muy bien la búsqueda de decisiones que impacten en su mejoría.
* Esta opinión es publicada con autorización de su autor. Oscar Verdín Camacho publica sus notas en www.relatosnayarit.com







