El sector turístico de la entidad alcanzó un nuevo avance en materia de calidad mediante la conclusión de jornadas de evaluación para prestadores de servicios locales. Estas actividades académicas y técnicas se centraron en fortalecer la profesionalización de quienes operan en zonas estratégicas, garantizando que el trato a los visitantes cumpla con estándares internacionales de calidez y seguridad que distinguen a la región.
Bajo la visión administrativa que encabeza el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero, se consolidaron los procesos para otorgar los distintivos de capacitación en municipios clave. La implementación de estas herramientas permite que el capital humano se convierta en el pilar fundamental de la industria, elevando la competitividad de los destinos mediante una preparación continua que responde a las exigencias del mercado actual.
Comprende el municipio de Ixtlán del Río una de las sedes principales donde se aplicaron los criterios de la certificación Hospitalidad Nayarita, orientada a potenciar la vocación cultural y comercial de la zona. Esta preparación asegura que los comercios y servicios se encuentren listos para recibir a los paseantes con una estructura operativa eficiente, lo que deriva en una mejor experiencia de viaje y una mayor recomendación del destino por parte de los usuarios.
Simultáneamente, en la Presa de Aguamilpa se desarrollaron las evaluaciones del programa Navegantes de Excelencia, enfocadas específicamente en la especialización náutica. Esta iniciativa aumenta la confianza de los turistas en las actividades de aventura sumando un detonante para la economía de las comunidades ribereñas, permitiendo que la derrama económica se distribuya de manera equitativa entre los habitantes que dependen de la actividad en el embalse.
Estas evaluaciones garantizan que los participantes cuenten con los conocimientos necesarios para consolidar a sus localidades como referentes nacionales de atención. El fortalecimiento de las habilidades técnicas de los prestadores de servicios permite que el estado mantenga su posicionamiento como un destino seguro, asegurando que el crecimiento de la industria se logre sólo mediante la profesionalización y el respeto a los valores de servicio tradicionales que benefician a la población.







