El recorte del 51 por ciento proyectado por el Gobierno Federal para el Congreso de Nayarit ha encendido las alarmas en la bancada del Partido Acción Nacional. Para los representantes de oposición, esta medida administrativa constituye una embestida directa contra la soberanía estatal que comenzaría a surtir efecto a partir de agosto del próximo año.
Rodolfo Pedroza Ramírez, legislador local, sostuvo que la Federación carece de facultades para intervenir en la administración de los recursos propios del Poder Legislativo nayarita. “¿Cómo es posible que el Gobierno Federal venga a imponer cómo debemos administrar y cómo debemos de manejar nuestro presupuesto?”, cuestionó el panista al defender la autonomía presupuestal frente a lo que considera una imposición centralista.
Según la visión del diputado, una reducción de tal magnitud paralizaría las funciones básicas de la cámara local y sentaría un precedente de vulnerabilidad institucional. La independencia de los poderes estatales queda en entredicho cuando las decisiones de gasto se toman desde el centro del país sin considerar las necesidades de operación en cada entidad.
Adicionalmente, el representante albiazul lanzó una crítica hacia la política social de la administración de Morena, señalando que la entrega universal de apoyos a personas mayores de 60 años carece de rigor económico. Sostuvo que la gestión federal comete un error al otorgar recursos sin distinguir la situación financiera de los beneficiarios, permitiendo que el dinero llegue incluso a sectores que no enfrentan carencias.
Sentenció que los fondos públicos deben destinarse bajo criterios de estricta necesidad para priorizar a los grupos más vulnerables de la población. “Hay gente que no necesita del apoyo económico y el recorte que pretenden aplicarle a los estados seguramente para allá quieren canalizar esos recursos”, advirtió el legislador al exigir transparencia en el destino del erario.







