La distancia que durante décadas separó a decenas de hogares en la entidad quedó pausada con la llegada de un nuevo grupo de viajeros a territorio estadounidense. Cincuenta y ocho padres, madres y hermanos concluyeron un trayecto administrativo iniciado a finales de 2025 para abrazar a sus seres queridos radicados en el extranjero, mediante el esquema Uniendo Familias Nayaritas, coordinado por la Federación de Nayaritas en Estados Unidos (FENINE).
Las historias acumuladas en los pasillos de Casa Nayarit reflejan el impacto de la separación prolongada. Para la señora Martha Alicia Martínez, la jornada marcó el fin de una espera que se extendió por hasta 25 años sin ver a sus hijos, un escenario que descartaba por completo tiempo atrás al carecer de documentos de viaje. Casos similares se multiplicaron entre los asistentes, cuya mayoría de integrantes pertenece a la tercera edad.
El trayecto implicó superar temores iniciales y traslados inéditos. Personas como María del Rosario, quien inició sus trámites de visado a mediados del año en curso, abordaron un avión por primera ocasión en su vida para terminar caminando por las vialidades californianas. Los recuentos del viaje coinciden en que el temor al traslado aéreo cedió ante la expectativa de volver a convivir con sus descendientes.

Desde la perspectiva organizativa de la FENINE, los resultados del operativo resultaron favorables en términos logísticos y de atención a los viajeros. La tesorera de la agrupación y encargada del programa, Josefa León, confirmó la llegada sin contratiempos de la delegación completa, al puntualizar: “Bien contentos porque tampoco tuvimos espera en el aeropuerto; traemos un total de 58 papás, 10 salieron a otros estados, entonces estoy muy contenta porque todo salió muy bien”.

Para quienes formaron parte de esta comitiva, el arribo a las sedes comunitarias representó el cierre de un ciclo de gestiones y el inicio de una estancia compartida. Las lágrimas y abrazos registrados durante la recepción marcaron la culminación de un esfuerzo colectivo enfocado en restituir los lazos afectivos de la comunidad migrante oriunda del estado.







