Este lunes la Iglesia celebra a San Ramón Nonato, patrono de las embarazadas, las parturientas y las parteras. Días antes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publicó que Nayarit sumó 161 muertes fetales en 2025. Ciento sesenta y un nonatos, para usar la palabra del santo. De ellos, sólo 47 pasaron por una oficina del Registro Civil. Los otros 114 aparecieron porque la Secretaría de Salud entregó al instituto los certificados de muerte fetal que las familias nunca fueron a tramitar. Es decir, siete de cada diez casos que hoy son estadística oficial estuvieron a un convenio administrativo de no serlo.
La cifra viene en las Estadísticas de Defunciones Fetales 2025, que el INEGI difundió con corte anual. Nayarit es la quinta entidad del país con mayor dependencia de ese complemento, con 70.8 por ciento de sus registros. Arriba sólo están Guerrero, con 93.1; Coahuila, con 88.6; Sinaloa, con 77.9, y Chiapas, con 71.9. El promedio nacional es de 25.3 por ciento.
El dato que separa a Nayarit del resto del país es el sentido del movimiento. En 2024 la entidad reportó 139 defunciones fetales y en 2025 llegó a 161: un alza de 15.8 por ciento. México pasó de 22 mil 031 a 20 mil 741 en el mismo lapso, una caída de 5.9 por ciento.
El repunte no borra la trayectoria de fondo. En 2022, Nayarit registró 236 muertes fetales; en 2023, 171, y en 2024 tocó su nivel más bajo del periodo. Vista de punta a punta, la serie estatal cayó 31.8 por ciento entre 2022 y 2025, casi el doble de lo que retrocedió el país, que bajó 17.2 por ciento. Lo que 2025 muestra es un quiebre en esa mejoría.
Por volumen, la entidad aparece entre las cuatro con menos casos del país, arriba de Campeche, con 75; Baja California Sur, con 112, y Colima, con 153. Su participación nacional, en cambio, subió de 0.63 por ciento en 2024 a 0.78 en 2025.
El INEGI mide el fenómeno con una tasa por cada 100 mil mujeres en edad fértil, de 15 a 49 años. La nacional fue de 58.9 en 2025. El instituto sólo publica el valor exacto de los extremos: San Luis Potosí encabezó la lista con 81.3; le siguieron la Ciudad de México, con 81.0, y Durango, con 80.2. En el otro extremo quedaron Oaxaca, con 25.7; Campeche, con 29.5, y Sinaloa, con 31.1.
En el mapa que acompaña al reporte, Nayarit aparece en la franja de 50.1 a 65, la banda intermedia. El contraste regional es notorio: la entidad está flanqueada por Sinaloa, tercera más baja del país, y por Durango, tercera más alta.
El instituto calcula además una tasa con otro denominador, esta vez contra los nacimientos: 15.4 defunciones fetales por cada mil nacidos vivos en 2025.
El comportamiento histórico hay que entenderlo con cuidado, porque lo que el INEGI cambió no fue la fórmula de la tasa sino la manera de contar los casos. Desde 2019 suma a lo que capta el Registro Civil los expedientes que le entrega la Secretaría de Salud, y publica las dos series por separado. Con la captación tradicional, la tasa de 2025 fue de 44.0 por cada 100 mil mujeres en edad fértil; con la ampliada, de 58.9. Casi quince puntos de diferencia.
Con el esquema completo, el país tocó su punto más alto en 2022, con 72.2. De ahí bajó a 67.5 en 2023, a 62.9 en 2024 y a 58.9 en 2025: tres años seguidos de descenso y el nivel más bajo desde que existe la medición ampliada. La serie tradicional, en cambio, viene cayendo desde 2016, cuando marcaba 65.6, con un solo respiro en 2022. Buena parte de esa baja puede ser menos gente yendo al Registro Civil, más que menos muertes fetales.
La tasa contra los nacimientos cuenta otra historia. Subió de 12.3 en 2019 a 15.4 en 2025 y lleva estancada en ese nivel desde 2022. Las dos van en direcciones opuestas porque los nacimientos también bajan: hay menos muertes fetales, pero pesan más sobre cada mil niños que sí nacen.
El perfil nacional describe un fenómeno que ocurre antes de que empiece el parto. En 80.5 por ciento de los casos la muerte fetal se produjo antes del trabajo de parto; en 18.3 por ciento, durante, y en 1.2 por ciento no se especificó el momento.
Las afectaciones al feto por factores maternos y por complicaciones del embarazo y del parto explicaron 45.6 por ciento de las muertes. Siguieron otros trastornos originados en el periodo perinatal, con 24.8, y los relacionados con la duración de la gestación y el crecimiento fetal, con 11.9. Las malformaciones congénitas quedaron en 5.8 por ciento.
Por edad gestacional, las muertes intermedias, entre las 20 y las 27 semanas, concentraron 39.0 por ciento; las tardías, de 28 semanas en adelante, 32.7, y las precoces, entre las 12 y las 19, 28.2. Dos de cada tres productos pesaban menos de mil un gramos.
Del lado de las madres, 79.6 por ciento recibió atención prenatal. De ellas, 63.9 por ciento tuvo entre una y cinco consultas y 30.6 por ciento, entre seis y diez. Uno de cada seis embarazos que terminó en muerte fetal transcurrió sin una sola consulta.
Los grupos de 20 a 24 y de 25 a 29 años concentraron 23.4 por ciento de los casos cada uno, y el de 30 a 34, otro 20.0. Las adolescentes de 15 a 19 años aportaron 15.0 por ciento y las menores de 15, ocho de cada mil casos. En escolaridad predominó la secundaria, con 32.1 por ciento, seguida de la preparatoria, con 31.9. Vivía en unión libre 53.0 por ciento de las mujeres y 64.9 declaró que no trabajaba.
Los datos provienen de mil 257 fuentes informantes, más los expedientes digitales que aportó el sector salud.
Nayarit frente al país
| Año | Nayarit | Registro Civil | Complemento Salud | % Salud | Nacional | Tasa nacional* |
| 2022 | 236 | 66 | 170 | 72.0 | 25 041 | 72.2 |
| 2023 | 171 | 51 | 120 | 70.2 | 23 541 | 67.5 |
| 2024 | 139 | 45 | 94 | 67.6 | 22 031 | 62.9 |
| 2025 | 161 | 47 | 114 | 70.8 | 20 741 | 58.9 |
* Defunciones fetales por cada 100 mil mujeres de 15 a 49 años, con el esquema de captación vigente desde 2019.
Fuente: INEGI, Estadísticas de Defunciones Fetales, 2022 a 2025.







