En Jala, en Mexcaltitán o en Amatlán de Cañas, cada vez llegan más turistas que no vienen buscando playa. René Jaime Negrete Robles, director general de Nayarit Adventure, sostuvo que los Pueblos Mágicos del estado viven un auge entre visitantes mexicanos y extranjeros.
A la lista suma San Blas, Compostela, Ahuacatlán e Ixtlán del Río. Ahí, explicó, el viajero encuentra en un mismo lugar historia, arquitectura, tradiciones, cocina regional y naturaleza, y eso coincide con lo que hoy se busca en todo el mundo: experiencias más auténticas, hechas a la medida y cercanas a la vida de cada sitio, con espacio para la aventura y los recorridos al aire libre.
Para Negrete Robles, el beneficio no se queda en los hoteles. Alcanza a restaurantes, guías, artesanos, transportistas y pequeños comercios, de modo que el dinero que deja el visitante se reparte entre más familias.
El empresario advirtió que el reto es promover estos destinos sin desgastarlos. Pidió un turismo responsable que cuide el patrimonio histórico, cultural y natural de los pueblos, y que al mismo tiempo mejore la infraestructura y los servicios para recibir a más gente.
Si eso se consigue, consideró, Nayarit podrá dejar de depender sólo del sol y la playa y ofrecer opciones para distintos gustos en cualquier temporada.







