El viernes 16 de octubre de 2026 vivimos una emisión más del proyecto “Noche de Museos”, ocho espacios participantes y un Centro Histórico peatonal fueron sedes de la actividad en materia artística y cultural más destacada del año, una festividad colorida marcada de una esencia y temática muy bien lograda, música, teatro, danza, artes plásticas, instalación, talleres, performances, cine, literatura y gastronomía se fusionaron en un solo concepto, las redes sociales y las alianzas estratégicas con medios de comunicación locales permitieron ampliar la cobertura de las actividades.
Para darle mayor cuerpo y penetración Noche de Museos también tuvo presencia en municipios de Nayarit, esto nos da a entender que hubo planificación, que el impacto no solo detonó en la capital, sino que pudo generar un efecto positivo para fortalecer los lazos de vinculación necesarios para lograr una amplia identidad.
Noche de Museos surgió así, de repente, digo, es un proyecto que ya se realizaba en otros estados del país, sobre todo los del centro, no es un proyecto propio del CECAN, pero lo que si podemos decir es que es un proyecto del que se han apropiado sobre todo los jóvenes habitantes de nuestro Estado, desde un principio se vio reflejado en los números la asistencia de muchas personas de edades oscilantes entre los 17 y 35 años, quienes además han mostrado su interés en integrarse y ser parte de todas las actividades, desde conciertos, obras de teatro, actividades literarias, talleres y recorridos por las salas de exposición de los museos (lo cual, por cierto, les genera sellos en un pasaporte que sirve para canjearlo por un libro).
Noche de museos nació con estrella, con una predisposición casi natural al éxito, así como en su momento nacieron otros proyectos impulsados por el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Nayarit (CECAN) y que con el paso del tiempo han ido perdiendo presencia entre la sociedad, se han ido esfumando del interés colectivo, los públicos formados durante los primeros años de estos proyectos han crecido y envejecido juntos y la falta de presupuesto no ha permitido que las nuevas generaciones se puedan identificar y apropiarse de ellos.
En particular el Festival Cultural Amado Nervo desde hace más de 10 años muestra signos muy claros de descontinuación, lo que en un principio emocionaba y generaba una gran expectativa se ha ido perdiendo en intentos vanos de mantenerlo vigente, la institución cultural de Nayarit ha implementado esfuerzos extraordinarios por mantener lo que consideran una gran tradición, pero en realidad cuando la vara se levantó muy alto en sus primeras emisiones, es muy difícil superarla con poco capital. Puede ser interesante la inyección de dinero por parte de la iniciativa privada, la creación de un comité organizador, etc. Pero mientras eso sucede y en realidad se le otorgue un presupuesto digno para un festival que proponga actividades de alto nivel, lo más conveniente sería dejar descansar el proyecto, y bueno, retomarlo con dignidad cuando existan mejores condiciones.







