No sin reconocer ―quizás una vez más― el carácter selectivo y elitista de mi pasión por los deportes [selectivo porque me circunscribo habitualmente al futbol, al tenis y al automovilismo y, en ciertos momentos al beisbol, al básquetbol, al futbol americano o algún otro deporte; elitista porque suelo enfocarme en los Grandes Torneos de la ATP y de la WTA, en la Fórmula 1; en las ligas de España e Inglaterra], así como el encuadre más subjetivo de lo que suelen ser mis “palabras”, esta vez pretendo compartir el “festín deportivo” del que he disfrutado desde el martes 20 hasta el domingo 25…
Para no añadir a lo selectivo y elitista, un elemento malinchista [que suele hacerse presente, aunque se pueda explicar por la opción por la “crema y nata” de los distintos deportes] comienzo con lo que algunos partidos de la Liga MX aportaron a este festín…
Particularmente, los partidos de los dos equipos más populares en nuestro país: el apretado triunfo de las Chivas sobre los Rayados. Un partido en el que el Tala Rangel se reivindicó ante una afición que le sigue recordando los errores garrafales cometidos en los partidos más recientes de la selección nacional. Un partido también con un final en el que una mano involuntaria salvó a la oncena rojiblanca de verse empatada y perder dos puntos.
Por otro lado, la derrota de un América que parecía difícil de ser vencido una vez que su director técnico pudo contar con la plantilla completa y que, sin embargo, fue incapaz de vencer a la escuadra tuza que tuvo el mejor desempeño del torneo.
En ese mismo ámbito futbolero, sin embargo, la tercera jornada de la “Champions” y el que ha sido considerado como “el clásico mundial” fueron para mí, sin duda, los platillos más deliciosos de la semana.
El martes, el enfrentamiento entre el PSG parisino y el Barcelona en el Parque de los Príncipes. Un encuentro de alto nivel en el que el bicampeón del torneo volvió a mostrar su poderío y, sobre todo una contundencia que el cuadro bajo catalán no pudo contener…
El miércoles, otro platillo suculento: el que ofrecieron el Bayern Múnich y el Arsenal. Un partido que parecía que daría los tres puntos a los bávaros pero que la oncena londinense logró empatar pocos minutos antes del final, por lo que ambos equipos tuvieron que conformarse con un punto para cada uno.
Por cierto, después de tres de ocho jornadas disputadas en la fase de liga de el torneo de más alto nivel futbolístico, son cuatro los equipos con marca perfecta: PSG, Aston Villa, Liverpool, Real Madrid y Real Betis. En contraste, tres equipos no han conseguido ni siquiera un punto, entre ellos, el Porto en el que milita Santi Giménez…
En cuanto al “clásico mundial”, los pronósticos se inclinaban en una proporción de 3 a 1 por el triunfo de los bicampeones de La Liga, aunque siempre estuvo presente aquella expresión “los clásicos son los clásicos” con su significado de que independientemente del desempeño previo, cuando se da un clásico “todo puede pasar” o “cualquiera puede derrotar a cualquiera”, una expresión a la que, en este caso, había que añadir el ingrediente “Mourinho”, cuyo planteamiento ―acompañado del desempeño de quienes le debían ejecutar― resultó eficaz e hizo posible lo que parecía muy difícil de conseguir: derrotar a los blaugrana en su propio campo; romper su inicio perfecto de temporada y, por si fuera poco, propinarle una segunda derrota en menos de una semana y apretar la tabla de posiciones en la que el Valencia ―dirigido por Javier Aguirre― sigue hundido en zona de descenso…
El otro platillo fuerte dominical fue el Gran Premio de los Estados Unidos, que tuvo como sede el Circuito de las Américas en Austin, TX y en el que Andrea Kimi Antonelli ganó su noveno Gran Premio y amplió la distancia que le separa de George Russell en el Campeonato Mundial de Pilotos de Fórmula 1 2026 [365-242], de manera que, casi seguramente, se convertirá en el campeón de la Fórmula 1 2026, el próximo domingo en el Gran Premio de México, mientras que la escudería Mercedes también está cerca de ganar el campeonato de constructores. En contraste, la escudería Cadillac ―cuyo piloto principal es “El Checo” Pérez, en su primera temporada, no ha podido conseguir un solo punto; ha visto retirados sus autos en 12 ocasiones [siete el de Valtteri Bottas y cinco el de “Checo”] y el mejor lugar que ha conseguido es el 13° de Valtteri Bottas en el Gran Premio de China. Habrá que esperar al año próximo [“Checo” “dixit”] para ver a Cadillac obtener su primer punto, pero eso sí, aprovechando la popularidad del piloto mexicana, la marca norteamericana ha lanzado al mercado una camioneta “Escalade Checo Pérez” [edición especial de 11 camionetas con un costo de $4,099,000.00].
Aunque solo alcancé a ver el final y, después, un resumen, otro platillo dominical vespertino fue el encuentro entre los Chiefs de Kansas City y los Seahawks de Seattle, cuyo interés radicaba en ver si los Chiefs eran capaces de mantener el invicto. Sin embargo no solo no lo pudieron lograr al caer por un marcador final 3-20, sino que pasará a la historia como el primer partido en el que Patrick Mahomes ―por primera vez en 153 partidos iniciados― fue incapaz de hacer llegar a su equipo ofensivo a la denominada “zona roja”…
Por si fuera poco ―y ya en el umbral de la gula― dos platillos más que acaban de conformar “mi festín”…
Los dos primeros juegos de la denominada “Serie Mundial” del beisbol de las Grandes Ligas en los que los Cerveceros de Milwaukee han tomado una ventaja ―difícil de revertir― aprovechando la localía. Ahora habrá que ver si las Rayas de Tampa Bay son capaces de meterse a la pelea. Eso sí, cualquiera de los dos equipos que obtenga el campeonato, será la primera vez que lo hará…
Finalmente, los partidos iniciales de la NBA 2026-2027 en la que los principales favoritos son los Oklahoma City Thunder y los Spurs de San Antonio. Por lo pronto, disfrutando de las jugadas [algunas increíbles] de jugadores como Victor Wembanyama, Shai Gilgeous-Alexander, Luka Doncic, Nikola Jokic, así como de Lebron James, cuya carrera parece no tener fin…







