Familias usuarias de los Centros de Atención al Espectro Autista y Bienestar Emocional de Tepic se manifestaron este jueves frente al Congreso del Estado para exigir que se garantice la continuidad de las terapias y que se destinen recursos públicos a estos espacios en el presupuesto de egresos 2027.
La protesta fue convocada por el colectivo TEAbrazo con el corazón, integrado por madres, padres y cuidadoras de personas autistas, que ayer había pedido claridad sobre la cuota de recuperación anunciada en los centros. Con el lema del respeto, la inclusión y los derechos de las personas autistas, las familias dieron a conocer un pronunciamiento ante diputadas y diputados.
Betsy López, integrante del colectivo, leyó el documento. Comenzó con un reconocimiento al gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero y a la presidenta del DIF Nayarit, Beatriz Estrada Martínez, por impulsar la creación de los centros, así como al personal que atiende a los menores.
Luego expuso el motivo de la movilización: a las familias se les notificó que las terapias tendrían una cuota de recuperación de 200 pesos por sesión. Aclaró que no rechazan pagar, pero pidieron que la cuota sea proporcional a la situación económica de cada hogar.
“Para una familia que necesita terapias semanales, que tiene más de un hijo con necesidades de atención o que debe cubrir traslados, medicamentos y otros gastos, representa una carga considerable”, señaló.
López afirmó que ya hay familias que han aplazado las terapias de sus hijos porque no pueden cubrir el monto, por lo que algunas personas autistas dejaron de recibir la atención semanal que tenían.
Las familias explicaron que el aviso se dio la semana pasada, en una junta urgente con madres y padres. Según relataron, primero se habló de un pago inicial único de 200 pesos, acompañado de un estudio socioeconómico para cada familia. Después se les informó que el cobro sería por sesión. Con una sesión semanal, esto equivaldría a unos mil pesos al mes.
Agregaron que en el centro de la Alameda solo hay una trabajadora social, por lo que muchas familias aún no tienen el estudio socioeconómico. Dijeron también que los terapeutas se mostraron preocupados por la medida, pero que se trata de indicaciones que recibieron.
Para dimensionar el costo, comentaron que una sesión en el ámbito privado ronda los 500 pesos. Enrique Buntuch, padre de una niña de cinco años, dijo que una terapia psicológica en Casa Nayarit cuesta entre 30 y 50 pesos, y que pasar a 200 pesos por sesión “de un día para otro” resulta casi imposible para muchos hogares. Su hija recibe dos terapias por semana, pero explicó que cuando el centro esté lleno la atención podría reducirse a una. Confirmó que se entrega recibo de pago y calificó de excelentes las instalaciones y la atención de los psicólogos.
Las familias estiman que unos 200 niñas y niños son atendidos en los dos centros de Tepic.
El colectivo hizo un llamado a las y los legisladores para que incluyan en el presupuesto de egresos 2027 los recursos necesarios para el pago del personal especializado, así como para la operación, el mantenimiento y la continuidad de los dos centros.
“El autismo no termina en un sexenio”, expresó López, al advertir que no quieren volver a salir a las calles dentro de unos años para defender espacios que hoy representan una oportunidad de desarrollo para sus hijos. Las familias temen que una próxima administración pueda cerrar los centros.
Además, solicitaron información por escrito sobre el fundamento de la cuota, los criterios con que se fijó, el tiempo que estará vigente y las alternativas para quienes no puedan pagarla. También piden que ninguna familia pierda su lugar o vea interrumpidas las terapias por razones económicas, y que se designe un canal oficial de atención.
Hasta el cierre de esta nota no se había dado a conocer una postura oficial sobre la cuota ni sobre las peticiones del colectivo.







