El operativo invernal en las carreteras de Nayarit ha concluido con una bitácora saturada de asistencias. El balance final de la corporación Ángeles Verdes arroja un saldo de 565 vehículos atendidos y mil 283 turistas auxiliados, cifras que representan un incremento del 7 por ciento en comparación con el año anterior. Sin embargo, más allá de los números, lo que destacó en este período fue la tipología de las averías, las cuales revelan mucho sobre los hábitos de conducción.
Hubo un fenómeno mecánico particular durante la semana de retorno masivo. Los registros de la Jefatura estatal indican que entre el 70 y el 80 por ciento de las fallas atendidas correspondieron a transmisiones dañadas. Para la corporación, esta incidencia no es casualidad, sino una consecuencia directa de la urgencia: los conductores, en su afán por llegar rápido a sus hogares, forzaron los motores y cajas de cambios hasta el punto de quiebre.
El último fin de semana también tuvo su propio foco rojo. La carretera Tepic-Matanchén concentró el 50 por ciento de los servicios de los últimos días, convirtiéndose en el tramo con mayor incidencia de calentamientos de motor y ponchaduras de llantas, derivado del alto flujo hacia las playas.
En cuanto al turismo internacional, la presencia de “paisanos” fue menor a la esperada. Los connacionales representaron el 40 por ciento de las atenciones, una cifra que no logró repuntar respecto a ciclos previos. Ahora, sin tiempo para pausas largas, la logística de auxilio vial ya se prepara para el siguiente reto: el primer “puente” del año, programado del 30 de enero al 2 de febrero con motivo del Día de la Constitución.



