El sector tabacalero de la costa norte enfrenta una de sus temporadas más críticas. Productores adheridos a la Asociación Rural de Interés Colectivo (ARIC) denunciaron que las empresas compradoras incumplieron los acuerdos de precios y redujeron la superficie de cultivo, dejando a los campesinos en una situación de “abandono total” frente a la inflación.
Enrique Moreno, exdelegado de la organización y representante de los productores, reveló que empresas como British American Tobacco y Tabacos del Pacífico Norte aplicaron un recorte injustificado de dos pesos por kilogramo respecto al ciclo anterior. “Los precios retrocedieron cuando no debería ser así; todos los insumos, fertilizantes, diésel y aceites han subido, pero ni siquiera nos respetaron lo convenido”, señaló el vocero.
Según los datos proporcionados, sólo una empresa mantuvo el precio de la temporada pasada, pagando un promedio de 68 pesos por kilo. En contraste, las otras compañías pagaron entre 53 y 55 pesos, argumentando una supuesta “baja demanda” de tabaco para justificar el castigo al ingreso del productor.
Al golpe económico se suma la reducción de la zona de siembra. Mientras que el año pasado se cultivaron alrededor de ocho mil hectáreas en la entidad, para el presente ciclo las empresas recortaron los contratos de habilitación. Aunque se desconoce el porcentaje exacto de la disminución, los productores advierten que la promesa de incrementar la producción se rompió. Ante este escenario, la nueva dirigencia de la ARIC, encabezada por Noé Chavarín Zepeda, busca la intervención urgente de las autoridades estatales. Los tabaqueros confían en que, con la intermediación del diputado Adahán Casas, se logre una mesa de diálogo con el gobernador para gestionar apoyos que permitan rescatar la rentabilidad de un cultivo que históricamente ha sido motor de la economía costera.



