Enfrentan los hogares de Tepic datos aparentemente contradictorios: la ciudad es más segura, pero la convivencia es más hostil. Los datos del cuarto trimestre de 2025 de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) revelan un repunte significativo en la conflictividad social. El 39 por ciento de la población adulta en la capital nayarita reportó haber tenido al menos un conflicto o enfrentamiento directo en los últimos tres meses. Esta cifra rompe la tendencia de estabilidad y representa un salto de 10 puntos porcentuales respecto al trimestre anterior, cuando el indicador se ubicaba en 29 puntos porcentuales.
La dimensión del problema se aclara al contrastarlo con el resto del país. Tepic ha rebasado la media nacional de conflictividad, que cerró el año en 36.3 de cada cien. Hoy, es estadísticamente más probable tener un pleito en Tepic que en el promedio de las ciudades mexicanas.
El origen de estas disputas tiene nombre y apellido: los vecinos. A nivel nacional, el 72.4 por ciento de los conflictos reportados ocurren con las personas que viven al lado, superando por mucho a los altercados con desconocidos en la calle (36.8 por ciento) o con autoridades (17.1 por ciento). Aunque el INEGI no desglosa las causas específicas por ciudad, la radiografía nacional advierte que los detonantes son la falta de civismo básico: el ruido excesivo, que afecta al 15.7 por ciento de las mujeres y al 15.2 por ciento de los hombres involucrados en conflictos; la basura tirada o quemada, y los problemas de estacionamiento, que son la principal causa de disputa para el 14.3 por ciento de los varones.
En el mapa nacional de la discordia, Tepic se ubica en una zona media alta, lejos todavía de los “infiernos vecinales”, pero distanciándose peligrosamente de las ciudades pacíficas. Las urbes más conflictivas del país son Coyoacán, en la Ciudad de México, donde el 64.9 por ciento de la población reportó enfrentamientos; Cuajimalpa de Morelos, con 63.5 por ciento, y Tlajomulco de Zúñiga, en Jalisco, con 61.4 de cada cien. En contraste, la civilidad reina en Piedras Negras, Coahuila, con apenas un 10.3 por ciento de conflictos, y en Ciudad Obregón, Sonora, con 11.1 por ciento.
La situación de Tepic llama la atención porque rompe con el patrón regional de sus ciudades vecinas. Mientras Puerto Vallarta mantiene sus conflictos en 24.2 por ciento, por debajo de Tepic, la capital nayarita se acerca más a los niveles de Guadalajara (39 por ciento) o Zapopan (53.7 ciento).



