La cosecha de frijol en la zona de Tuxpan está siendo acaparada por intermediarios que aprovechan la falta de infraestructura oficial para imponer sus precios. Ante la inactividad de las bodegas de Alimentos para el Bienestar, los productores se han visto obligados a entregar su grano a los llamados coyotes, asumiendo pérdidas millonarias por la diferencia entre el valor de mercado y el precio de referencia.
David Estrada Cervantes, asesor de los frijoleros en el municipio, alertó que la situación es crítica debido a que los centros de acopio gubernamentales no están recibiendo el producto. El almacén, según los reportes del sector, “sigue sin funcionar desde el año pasado”, dejando a los campesinos sin la opción de venta segura y directa que garantiza el Estado.
La falta de competencia oficial ha desplomado el valor de compra en campo. Estrada Cervantes detalló la aritmética del desfalco: mientras que el precio de referencia establecido para proteger al productor es de 27 mil pesos por tonelada, los intermediarios están pagando apenas 20 mil pesos. Esto representa un “tijeretazo” de 7 mil pesos por cada tonelada que sale de las parcelas hacia manos privadas.
Ante este escenario de indefensión comercial, el gremio lanzó un llamado urgente al gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero. El objetivo es que el Ejecutivo estatal intervenga para que se abra de inmediato el almacén y se frene el remate de la cosecha, permitiendo que las familias del campo accedan al precio justo que marca la norma y no al que dictan los especuladores.



