La FIFA puso en marcha la primera etapa oficial de venta de boletos para la Copa del Mundo de 2026, un proceso que comenzó con una demanda significativa incluso antes de que se definan aspectos clave como el calendario final de partidos y las sedes específicas de cada selección participante.
De acuerdo con información del organismo rector del fútbol, más de 4.5 millones de personas se registraron en el sorteo que otorgó acceso prioritario a la compra de entradas. Los seleccionados fueron notificados por correo electrónico y contarán con una ventana limitada para adquirir boletos durante los primeros días del proceso. La FIFA confirmó que esta fase inicial corresponde únicamente a los ganadores del sorteo, mientras que otras etapas se abrirán en los próximos meses.
Formato del torneo y precios de los boletos
El torneo, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, será el primero con 48 selecciones participantes. Aunque aún no se ha realizado el sorteo oficial —previsto para el 5 de diciembre—, la falta de certezas sobre cruces, fechas y ciudades no ha reducido el interés de los aficionados, que optaron por asegurar su acceso con anticipación.
Los boletos se ofrecen en cuatro categorías, con precios que van desde los 60 dólares para partidos de fase de grupos hasta más de 6,700 dólares para la final. La FIFA confirmó que en esta edición se aplicará un esquema de precios variables, lo que implica que los costos pueden modificarse conforme avance el proceso de venta y aumente la demanda.
Canales alternativos de acceso a entradas
Además de la venta directa, existen esquemas alternativos de acceso. Algunas aerolíneas y empresas patrocinadoras anunciaron mecanismos para canjear puntos o participar en dinámicas que otorgan boletos, siempre dentro de los acuerdos comerciales autorizados por la FIFA.
Estas opciones buscan ampliar el alcance del evento sin alterar el modelo central de distribución, que seguirá siendo administrado por la federación internacional.
Audiencia, consumo deportivo y apuestas en casinos
El impacto del Mundial trasciende el ámbito deportivo y se proyecta también en el consumo, la audiencia y los mercados asociados al entretenimiento. En países como Brasil, la expectativa de audiencia es superior al promedio histórico, impulsada por la tradición futbolística y el seguimiento constante de competencias internacionales.
Este interés se refleja también en el comportamiento del sector de apuestas: durante 2025, el fútbol fue el deporte con mayor volumen de registros en una casa de apuestas y casino de Brasil, tendencia que analistas consideran probable que se repita durante el Mundial, debido al calendario concentrado de partidos y al alto nivel de exposición mediática.
Contexto económico internacional y Brasil
Este escenario convive con un contexto económico internacional marcado por ajustes y cautela. El Banco Mundial redujo recientemente su previsión de crecimiento para Brasil en 2026 a 2%, citando presiones económicas globales y un entorno menos favorable para las economías emergentes.
A nivel global, el organismo anticipa un crecimiento moderado, con una expansión concentrada principalmente en economías avanzadas, en especial Estados Unidos, uno de los países sede del torneo. Para Brasil, la revisión refleja un ritmo más contenido de expansión económica, sin que ello implique una contracción.
Expectativas regionales ante la Copa del Mundo
Pese a la revisión a la baja, Brasil mantiene un mercado interno activo en términos de consumo cultural y deportivo. Especialistas señalan que grandes eventos como la Copa del Mundo suelen concentrar atención y gasto en entretenimiento, sin modificar de forma estructural las perspectivas macroeconómicas.
En otros mercados, la conducta de los aficionados frente a las apuestas deportivas muestra patrones similares, con incrementos durante torneos internacionales y una mayor presencia del fútbol frente a otras disciplinas. Analistas subrayan que este comportamiento responde a factores culturales y de calendario.
Próximas etapas del Mundial 2026
Con la venta de boletos apenas en su fase inicial, la FIFA prevé que el interés continúe en aumento conforme se acerque el sorteo oficial y se definan los enfrentamientos. Mientras tanto, la Copa del Mundo 2026 comienza a perfilarse como un evento de alto impacto global, tanto dentro como fuera de las canchas.



