El cáncer de mama sigue siendo un desafío para la salud pública en Nayarit, cobrando la vida de un promedio de 76 mujeres anualmente, lo que representa cerca de la mitad de los casos femeninos detectados. Sin embargo, una reciente estadística ha puesto el foco en la población masculina, el registro de casos en hombres.
Al cierre de 2024, la Secretaría de Salud reportó 73 casos, dos de ellos varones, en 2025, fueron 158 casos acumulados de cáncer de mama en el estado, de los cuales uno correspondió a un varón. Esta situación se ha repetido al inicio del año en curso. Durante la semana epidemiológica número 4 (del 25 al 31 de enero del 2026), el boletín nacional alertó sobre nueve nuevas detecciones en Nayarit, una de ellas nuevamente en un hombre. Con ello, la entidad suma ya 10 casos en lo que va del periodo reportado, confirmando que, aunque poco frecuente, este tipo de cáncer también afecta a la población masculina.
Aunque suele considerarse una enfermedad exclusiva de las mujeres, el cáncer de mama también afecta a los hombres. De acuerdo con especialistas como los de Mayo Clinic, se trata de un padecimiento poco común que comienza con un crecimiento descontrolado de células en el tejido mamario masculino. Todas las personas nacen con una pequeña cantidad de este tejido, por lo que cualquiera puede desarrollarlo. En los varones, se presenta con mayor frecuencia después de los 60 años, y el tratamiento suele incluir cirugía, además de quimioterapia o radioterapia, según el caso.
La enfermedad se origina cuando las células del tejido mamario sufren alteraciones en su ADN, lo que provoca que se multipliquen rápidamente y formen tumores que pueden invadir otros órganos. El tipo más común en hombres es el carcinoma ductal, que inicia en los conductos del pezón; otros, menos frecuentes, son el carcinoma lobulillar (que se origina en los lobulillos mamarios), la enfermedad de Paget (un tipo de cáncer que afecta la piel del pezón y la areola) y el cáncer inflamatorio.
Entre los principales factores de riesgo se encuentran la edad avanzada, antecedentes familiares, mutaciones en genes como BRCA1 y BRCA2, el síndrome de Klinefelter (una afección genética en la que un varón nace con un cromosoma X adicional), enfermedades hepáticas, obesidad, consumo excesivo de alcohol, exposición a radiación, problemas testiculares, ginecomastia (agrandamiento del tejido mamario en hombres) y tratamientos hormonales con estrógenos.
Especialistas advierten que el mayor obstáculo para su detección oportuna es el desconocimiento. Muchos hombres ignoran síntomas como una bolita en el pecho, cambios en el pezón o secreciones, lo que retrasa el diagnóstico. En Nayarit, aunque los casos masculinos son minoritarios frente al total, su presencia en los reportes epidemiológicos confirma que el cáncer de mama no distingue género y que la información y la prevención también deben dirigirse a la población masculina.



