7.7 C
Tepic
viernes, febrero 13, 2026
InicioNayaritEl amor a la mexicana cambia

El amor a la mexicana cambia

Fecha:

spot_imgspot_img

Datos del INEGI revelan que el matrimonio disminuye, la unión libre crece y la mayoría desea más tiempo con sus seres queridos, en un país donde la satisfacción afectiva sigue ligada a vivir en pareja

Con flores en los aparadores y globos rojos flotando en las plazas, el Día del Amor y la Amistad llega este 14 de febrero con un telón de fondo distinto al de hace dos décadas. Las cifras difundidas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dibujan un país donde el “sí, acepto” ya no es la única ni la principal puerta de entrada al amor en pareja.

Si en 2005 casi la mitad de la población de 15 años y más estaba casada, 47.6 por ciento, para 2025 el porcentaje bajó a 36.3 por ciento. En contraste, la unión libre dejó de ser excepción para convertirse en tendencia: pasó de 11.1 por ciento a 17.6 por ciento en el mismo periodo, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) 2005 y 2025.

El amor, parece, ya no necesita un acta firmada. Entre los jóvenes de 15 a 29 años, las mujeres encabezan tanto los matrimonios como las uniones libres, superando a los hombres por 3.6 y 5 puntos porcentuales, respectivamente. En las nuevas generaciones, convivir pesa más que formalizar.

Eso no significa que las campanas hayan dejado de sonar. La Estadística de Matrimonios (EMAT) 2024 confirma que las bodas siguen celebrándose, aunque bajo nuevas dinámicas. El 1.3 por ciento de los matrimonios registrados el año pasado fueron entre personas del mismo sexo, y dentro de ellos las uniones entre mujeres superaron a las de hombres.

El mapa del romance también tiene sus contrastes. Quintana Roo encabeza la tasa de nupcialidad con 7.2 matrimonios por cada mil habitantes, seguido por Campeche y Sinaloa. En el otro extremo, la Ciudad de México y Tlaxcala registran apenas 3.1 enlaces por cada mil habitantes. El Caribe se casa; la capital lo piensa dos veces.

Más allá del vestido blanco o la mudanza compartida, el verdadero lujo parece ser el tiempo. Según la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT) 2024, 56.2 por ciento de las personas que viven en pareja desearían dedicar más horas a convivir con amigos y familiares.

En promedio, las mujeres unidas destinan 8.2 horas semanales a la convivencia social, mientras que los hombres dedican 7.3. La brecha es pequeña, pero revela que incluso en el terreno del ocio las diferencias de género persisten.

Cuando se trata de satisfacción, los hombres reportan niveles ligeramente más altos que las mujeres tanto en vida afectiva, 8.3 frente a 8.0, como en vida social, 8.1 frente a 7.8, en una escala de 0 a 10. Sin embargo, el dato más revelador es otro: quienes están unidos, casados o en unión libre, muestran mayor satisfacción afectiva, 8.7 en mujeres y 9.0 en hombres, que quienes están solteros o separados.

El amor, formal o no, sigue siendo un factor de bienestar.

En este 2026, el Día del Amor y la Amistad ya no se mide solo en anillos ni en banquetes. Se mide en horas compartidas, en mensajes enviados al final del día y en la posibilidad, cada vez más valorada, de construir compañía bajo reglas propias.

México se casa menos, sí. Pero ama distinto. Y quizá, en medio de agendas saturadas y nuevas formas de convivencia, el mayor gesto romántico no sea prometer para siempre, sino encontrar tiempo para estar.

Más artículos