La búsqueda de personas desaparecidas llegó hasta las entrañas de la propia autoridad. En respuesta a una solicitud directa de los colectivos de familiares, se activó un operativo de rastreo forense dentro del corralón de vehículos Los Pinos, situado en el interior de las instalaciones de la Fiscalía General del Estado.
Para descartar o confirmar la existencia de restos humanos, se desplegó tecnología especializada sobre el terreno. El equipo técnico, bajo la coordinación de la Comisión Estatal de Búsqueda, utilizó aparatos de georradar para escanear el subsuelo y detectar posibles anomalías, estructuras u objetos enterrados que sugieran inhumaciones clandestinas.
Las jornadas de trabajo se organizaron mediante una división geométrica del predio. Durante el lunes 16 y el martes 17 de febrero, peritos y el arqueólogo Christian Jesús Arias Sarmiento barrieron la zona dividiéndola en cuadrantes de diez por diez metros, aplicando un escaneo rectangular de norte a sur para mapear la composición de la tierra.
El saldo preliminar de estos primeros dos días de inspección se reportó sin novedades. Tras revisar once cuadrantes en total y procesar la lectura de los instrumentos tecnológicos, los especialistas determinaron que no existen irregularidades en el subsuelo del área intervenida hasta el momento.
La dinámica del operativo mantiene a la Fiscalía únicamente como observadora del proceso. La responsabilidad técnica y la ejecución de las labores recaen en la Comisión de Búsqueda, mientras que los colectivos de madres y familiares supervisan cada paso junto a visitadores de Derechos Humanos y representantes de atención a víctimas para garantizar la total transparencia.
El rastreo se extenderá hasta agotar la totalidad de la zona señalada. Existe el compromiso institucional de cubrir cada rincón del patio “Los Pinos” para dar certeza absoluta a las familias que solicitaron esta intervención inédita en un espacio gubernamental.



