
La propuesta de Reforma Electoral que presentó la presidenta Claudia Sheinbaum elimina una herramienta que daba cierta tranquilidad y certidumbre en las jornadas electorales, me refiero al Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), que le mismo Instituto Nacional Electoral define como “un sistema que provee los resultados preliminares de las elecciones federales, a través de la captura y publicación de los datos plasmados por los funcionarios de casilla en las actas de escrutinio y cómputo de las casillas que se reciben en los Centros de Acopio y Transmisión de Datos”.
Entendiendo que este PREP no es una encuesta de salida y tampoco cuenta votos, y que mucho menos es el resultado definitivo de la votación, sí sirve mucho de guía para saber el comportamiento que tendrá el conteo en general,
Sin embargo en la conferencia mañanera dijo Sheinbaum que no se ve la necesidad de contar con el PREP: “La idea es que no tiene por qué no empezarse a contar ya el conteo distrital. O sea, si tú empiezas en la noche del día de la elección, el domingo, ya con el conteo distrital, pues tendrás los resultados también de la mayoría de los distritos al siguiente día”.
También afirmó que con esta propuesta se disminuye el uso de recursos y da certeza, porque ya se aplicaría directamente un conteo final, y así de golpe y porrazo dejó de lado al grupo de expertos del Comité Técnico Asesor que en cada elección ponían en juego su prestigio, su nombre y el de sus instituciones al servicio de la democracia en México. Muchos vamos a extrañar el PREP.





