Con un despliegue de 260 combatientes y personal técnico especializado, este jueves arrancó en Nayarit la Campaña de Prevención de Incendios Forestales 2026 para resguardar los recursos naturales y la seguridad de las poblaciones. Esta estrategia busca mitigar los riesgos ambientales y humanos mediante una respuesta coordinada entre los tres niveles de gobierno ante el incremento de las temperaturas y la sequía.
La operatividad del programa recae en el Comité Estatal de Manejo del Fuego, un organismo que integra el esfuerzo de dependencias federales y estatales junto con los 20 ayuntamientos de la entidad. Este esquema de colaboración permite que sólo se actúe con rapidez en la detección de siniestros, optimizando los recursos disponibles para evitar que las llamas se propaguen hacia zonas habitadas o áreas naturales protegidas.
El contingente humano está conformado por brigadas de la Comisión Forestal de Nayarit y la Comisión Nacional Forestal, apoyadas por la Secretaría de Desarrollo Sustentable. Además de los combatientes en tierra, se dispone de un Equipo Estatal de Manejo de Incidentes y 10 técnicos expertos que supervisarán las maniobras de control y liquidación en áreas de difícil acceso topográfico, donde el fuego suele ser más devastador.
Durante el arranque de las actividades, el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero destacó la importancia de la prevención activa para reducir el impacto de las quemas agrícolas y accidentes en el entorno boscoso. La vigilancia en los puntos críticos de la geografía estatal contará con el respaldo operativo de la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina y la Secretaría de la Defensa Nacional en labores de logística y resguardo de brigadistas.
Finalmente, se enfatizó que la protección de los bosques es una prioridad para mantener el equilibrio hídrico y la biodiversidad del territorio. El gobernador Navarro reconoció la labor de quienes enfrentan el fuego directamente, señalando que el fortalecimiento de sus equipos y el respaldo a sus familias son aspectos fundamentales para garantizar que las brigadas operen con la mayor seguridad posible durante el periodo de mayor riesgo.







