Más de 129 mil estudiantes de Nayarit comenzarán a recibir a partir del 1 de abril los pagos de diversos programas federales de becas, una operación que implica la distribución de 514 millones de pesos destinados a fortalecer la permanencia escolar en la entidad. El operativo busca garantizar que el alumnado de todos los niveles educativos cuente con los recursos necesarios para continuar con su formación académica frente a la actual situación económica.
La titular estatal de la Coordinación de Becas para el Bienestar, Brenda Díaz, informó que la dispersión de recursos abarcará desde educación básica hasta el nivel superior. Estos apoyos financieros funcionan como un respaldo fundamental para la economía de miles de familias locales. En la primera etapa, correspondiente a la Beca Universal de Educación Básica Rita Cetina, el calendario de entrega se ha fijado entre el 1 y el 16 de abril para los beneficiarios ya registrados en el padrón.
El esquema Rita Cetina contempla un monto base de mil 900 pesos por familia, con un pago adicional de 700 pesos por cada estudiante de secundaria. Por otro lado, las becas Benito Juárez y Jóvenes Escribiendo el Futuro cubrirán los bimestres de enero-febrero y marzo-abril, con depósitos programados del 13 al 24 de abril. Los pagos se realizarán de manera escalonada mediante un orden alfabético basado en el apellido del tutor o del estudiante, según las reglas de cada programa.
Además de los recursos económicos directos, el programa prevé la entrega de tarjetas del Bienestar para la adquisición de uniformes y útiles escolares para estudiantes de primaria durante los meses de mayo y junio. De forma complementaria, la coordinación estatal busca establecer alianzas con el sector comercial privado para que el estudiantado obtenga descuentos y beneficios adicionales en sus compras. Esta iniciativa busca apoyar el gasto familiar y al mismo tiempo incentivar el consumo en los negocios de la región.
Brenda Díaz subrayó que estas acciones responden a una política de bienestar social enfocada en reducir las brechas de desigualdad a través del acceso a la formación académica. Según la funcionaria estatal, educar es transformar, por lo que asegurar la llegada de estos recursos es prioritario para la estabilidad de la población estudiantil. La dispersión de estos fondos federales se consolida como un mecanismo clave para el desarrollo social y económico del estado.







