7.7 C
Tepic
sábado, mayo 23, 2026
InicioNayaritHistoria de una traición

Historia de una traición

Fecha:

spot_imgspot_img

Amalia pensó en el suicidio después de ser engañada por su esposo

Vivir dos décadas al lado de la persona que consideras el amor de tu vida construye una rutina de confianza que nadie imagina ver rota.

Sin embargo para la señora Amalia “NN” esa certeza se desmoronó por completo el día que descubrió que su esposo, Alberto, mantenía una relación extramarital con una compañera de trabajo. 

Nuestra declarante especificó que concedía la entrevista con el propósito de ayudar a otras mujeres que ahora viven esta amarga experiencia y no saben cómo sanar el dolor.  

La señora Amalia “N.N” narra que lo que comenzó como un shock emocional pronto se convirtió en el capítulo más oscuro de su vida, pero también, en el inicio de su dolorosa metamorfosis, pues dijo que, al descubrir la infidelidad de su marido, la traición detonó en una fuerte discusión en el hogar y de los reclamos pasaron a los golpes. 

Sin embargo, la señora Amalia comentó que lo más devastador para ella no fueron los golpes, sino la frialdad con la que Alberto, su ex esposo, afrontó la situación, pues lejos de mostrar arrepentimiento por la traición, el padre de sus hijos le confesó que pretendía dejarla para mudarse con su nueva pareja. 

Entre lágrimas la señora Amalia, recordó que su ahora ex esposo, con crueldad justificó su decisión de irse de la casa argumentando que la otra mujer era más joven y que lo trataba mucho mejor que ella en todos los sentidos: “Me dijo que ella era mucho mejor que yo como mujer, como pareja y como ama de casa, en aquel entonces aquellas palabras me calaron hondo en mis sentimientos, se fue, me quede destrozada, con mi autoestima por los suelos, me hundí un abismo de dolor, de sufrimiento y una grave depresión”.

La señora Amalia confiesa, que estuvo a punto de tomar la decisión fatal y escapar por la llamada puerta falsa, pero en medio de la desesperación, hubo dos poderosas razones que la detuvieron: “Mis dos hijos. No podía soportar la idea de dejarlos en el desamparo total, huérfanos de madre y con un padre ausente”.

Resaltó que la vergüenza y la dignidad la frenó pues dijo que al acabar con su vida de manera voluntaria estaría condenando a sus dos hijos a vivir en la vergüenza: “Yo visualizaba con horror cómo los medios de comunicación llegarían a las afueras de mi casa y lucrarían con mi tragedia, convirtiendo mi partida de este mundo terrenal en una nota sensacionalista que desataría burlas y murmullos entre sus conocidos, además de amigos y familiares de mis dos hijos. Por eso desistí y desde entonces tengo la idea que gracias a Dios y al amor de madre sigo aquí viva”.

Finalmente, la señora Amalia dijo que el divorcio trajo consigo una dura sacudida económica: “Porque Alberto se desentendió por completo de mis hijos, afectando las finanzas familiares, pero a pesar de ello logré terminar mi carrera, soy abogada y ahora trabajo a favor de las mujeres maltratadas. Han pasado varios años desde aquel día en que Alberto cerró la puerta para irse con otra mujer. Aquella tormenta que amenazaba con destruirlo todo quedó en el pasado y aquí sigo en pie de lucha, sin rencores, sin resentimientos, me tocó perder pero ahora soy libre y feliz, sin ataduras, sin miedos, sin temores y lo más importante, sin complejos y sin un verdugo que se burlaba de mis defectos y nunca alcanzó a ver mis virtudes”.  

spot_img

Más artículos

spot_img
spot_img
spot_img