Las manos de Juventino González Carrillo transforman el tiempo en arte mediante la preservación de su herencia ancestral. En cada puntada y en cada cuenta de chaquira, este creador resguarda la identidad de su pueblo, convirtiendo la Ciudad de las Artes en un escaparate donde la cultura Wixárika cobra vida para el deleite de quienes buscan autenticidad en cada pieza.
Entre los puestos de este recinto, el aroma del maíz azul recién palmeado guía a los visitantes hacia el encuentro con sabores milenarios. Por apenas 30 pesos, los comensales pueden degustar quesadillas orgánicas que forman parte del sustento diario de las comunidades de la sierra, complementando la experiencia con platillos principales que oscilan entre los 90 y 100 pesos en un horario de atención de 9:00 a 18:00 horas.
Figuras místicas y accesorios vibrantes capturan la luz en los estantes, mostrando la destreza necesaria para manipular materiales tan diminutos con precisión quirúrgica. El artesano destaca que esta oferta variada permite que tanto habitantes como turistas lleven consigo un fragmento de la cosmovisión de su pueblo, apoyando de forma directa la economía de las familias que mantienen vigentes estas técnicas artesanales.
Cada traje tradicional representa la pieza maestra de la exhibición, pues son obras que requieren de una paciencia casi espiritual para ser terminadas. “El tiempo de elaboración para crear un traje tradicional toma entre tres y cuatro meses, dependiendo de la complejidad y de la habilidad del artesano y el costo estimado de un traje completo oscila entre los 10 mil y 15 mil pesos”, detalló Juventino sobre estas prendas de alto valor simbólico.
Sólo a través del contacto directo con los productores es posible valorar el esfuerzo que implica resguardar una identidad frente a los retos de la modernidad. Con una invitación abierta, el entrevistado espera que la sociedad se acerque a conocer la riqueza de sus raíces en un ambiente de respeto. “Aquí estamos para atenderlos, vengan a conocer el arte Wixárika“, expresó con orgullo al invitar a los ciudadanos a sumergirse en este rincón de tradición.







