La proximidad del último cuatrimestre del año trae consigo una serie de celebraciones tradicionales que alteran la dinámica habitual. Durante esta temporada, las dependencias municipales intensifican sus operativos para prevenir conductas que afecten el orden, priorizando la convivencia armónica en las distintas colonias de la capital.
Destacan entre las faltas administrativas más recurrentes la ingesta de bebidas embriagantes en espacios públicos carentes de permisos. El consumo en aceras o parques suele derivar en conflictos vecinales, motivo por el cual los cuerpos de seguridad mantienen rondines constantes para disuadir estas prácticas, sancionando sólo a quienes vulneren los reglamentos vigentes.
Ante el incremento de fiestas improvisadas, los tribunales locales advierten sobre la ilegalidad de impedir el libre tránsito peatonal y vehicular. Javier Olivares Flores, director de los Juzgados Cívicos de Tepic, señaló mediante un informe preventivo que el cierre de calles exige autorización formal, invitando a los habitantes a notificar a las autoridades frente a cualquier instalación de templetes o toldos irregulares.
Constantemente se exhorta a los ciudadanos a reportar de manera oportuna estas situaciones para facilitar la intervención de los agentes del orden. Una llamada a tiempo permite la liberación inmediata de la vialidad, mitigando el riesgo de que un convivio menor escale a escenarios de confrontación directa entre los vecinos involucrados.
Necesaria resulta la colaboración comunitaria para mantener la tranquilidad urbana durante los meses venideros. El esquema preventivo busca garantizar un entorno seguro en las demarcaciones, promoviendo el respeto al bando de policía y buen gobierno por encima de las alteraciones al orden público.







