El América y el Guadalajara brindaron un partidazo en el Clásico de Clásicos del futbol mexicano.
Las Chivas tenían completamente dominado el partido. Habían superado a las Águilas en posesión, acompañamiento, generación de juego, número de atacantes e idea colectiva, pero incomprensiblemente dejaron vivir a sus contrincantes amarillos.
Al técnico Gabriel Milito le molestó que un reportero le señalara que el Guadalajara dejó escapar los tres puntos, pero la verdad es que así fue. Si vas ganando claramente dos a cero, pasándole por encima al rival y te ves alcanzado en el marcador, eso es dejar escapar unidades.
Los partidarios del equipo mexicano por antonomasia se quedaron con un palmo de narices. Para el recuerdo, el gol de antología conseguido por el delantero colombiano Miguel Borja. Una chilena modélica que impresionó a la multitud que colmó las tribunas del Estadio Azteca.
Más temprano, el Atlas y los Pumas habían empatado a un gol, una semana después de que el ecuatoriano Pedro Vite había sido irrespetuoso en la ceremonia del himno al no alinearse con sus compañeros e ignorar la pantalla donde se proyectaba la imagen de la bandera nacional. No se comportó con solemnidad ni con cortesía. Se hizo el desentendido. El protocolo le importó un comino.
Qué pena que en México permitimos estas faltas de respeto. Somos permisivos. Ya pasó más de una semana y ni la Federación Mexicana de Futbol, ni la Liga MX, ni los Pumas, fijaron una postura sobre la vergonzosa actitud del jugador sudamericano.
La directiva universitaria, encabezada por Luis Raúl González, demostró su tibieza y permitió que Vite jugara tan campante el encuentro del fin de semana. En el duelo de marras resultó lesionado el delantero caboverdiano Luis de Barros “Duk”, que tuvo que ser trasladado a un hospital de la Perla Tapatía.
El que no gana ni de casualidad es el Atlante. Empató en la cancha de Puebla. “El Hobbit” Bermúdez reapareció en Primera División después de 12 años, ahora con 39 de edad. Un ilustre veterano que en el último minuto tuvo en su botín derecho el gol del gane, pero su disparo no salió lo suficientemente cruzado.







