“Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor”
Salvador Allende (11/09/1973)
La historia la hacen los pueblos. Muy cierto. Sin duda alguna, los pueblos hacen la historia, aunque los liderazgos son necesarios para dar rumbo y sentido a los cambios que todas las sociedades requieren para no estancarse. La mayor fuerza de cualquier avance reside en el pueblo mismo. Esa es la sabia definición constitucional que nos describe el origen y destino del poder público, el poder dimana del pueblo. A eso se ha referido el mandatario nayarita Miguel Ángel Navarro Quintero, al señalar que “la transformación de un país está en su gente, y sobre todo en la conciencia, en el corazón, en el espíritu, en el coraje y en la pasión”.
El liderazgo es condición necesaria, indispensable, para que las cosas funcionen correctamente en el gobierno. Si el gobierno funciona como debe ser, la gente sale ganando. Los empresarios pueden invertir y crear empleos, los trabajadores pueden elegir espacios laborales y pueden crear riqueza. Para que el gobierno funcione no hay mano invisible que valga. Se requiere de liderazgo y de la capacidad de integrar un equipo con el que las decisiones se encaucen en el sentido y dirección que ordena el pueblo y cuyo mandato asume el titular del Poder Ejecutivo estatal. Ese equipo lo tiene el mandatario estatal.
Una clave del escenario de resultados en materia de desarrollo y bienestar, en la esfera de la política social, ha sido el trabajo desplegado por la esposa del gobernante nayarita, la doctora Beatriz Estrada Martínez. Sería ocioso enumerar las cifras que revelan la inmensa cantidad de desayuno escolares, de cirugías de distinta naturaleza y de generación de mecanismos productivos para que las mujeres o las familias en general, tengan la oportunidad de generar sus propios empleos.
Esas condiciones para que la gente pueda hacer sus tareas, para producir, para trabajar, para invertir, tienen en materia de seguridad pública una garantía. Para que los empresarios inviertan se requiere seguridad. Para que los estudiantes realicen sus actividades escolares, se requiere seguridad. Para que cada persona, para que cada familia, para que todos puedan producir, trabajar, enseñar, hacer sus actividades cotidianas, se requiere de seguridad pública. A eso también se ha referido el mandatario estatal.
Se ha referido a la mejoría sustancial de los ingresos del personal que trabaja para que la seguridad sea una de las condiciones concretas para el desarrollo. El mandatario ha dejado en claro que no se trata solamente de mejorar el nivel de ingresos del personal que se ocupa en laboras de seguridad pública. También se requiere del apoyo de las comunidades, de los ciudadanos, de las familias. También se requiere de capacitación del personal y de su respectiva certificación en cuanto a la confianza que se deposita en ellos.
El expediente de la seguridad también requiere de coordinación, de una estrecha relación de confianza entre las distintas corporaciones dedicadas a esa materia. De esa manera, el Ejército, la Marina Armada, la Secretaría de Seguridad Pública federal, la Guardia Nacional y las policías estatales y municipales, saben que deben mostrar lealtad a las instituciones y así actúan. Ahí confluyen los dos grandes liderazgos de la Presidenta Claudia Sheinbaum y del Gobernador Navarro Quintero.
Esa coordinación no se manifiesta solamente en términos de la voluntad política que se requiere. Esa coordinación se manifiesta también en una misma estrategia que suma voluntades y la vocación de servicio de ambos mandatarios. Esa estrategia tiene como ejes la atención a las causas y el uso de inteligencia para actuar con el mínimo de costos y con el máximo posible de resultados.
Ni culpas ni lamentaciones se han escuchado. Empero, se hace necesario indicar que el coeficiente de adversidad que ha debido ser resuelto sencillamente se ha enfrentado con determinación y procurando los resultados que la gente desea, exige y espera con toda razón.
El mandatario nayarita Navarro Quintero, ha reconocido que falta mucho por hacer. Por esa razón se ha comprometido a mantener el fuerte ritmo de trabajo que lo ha distinguido, para dar resultados, para avanzar más y para poner a tiempo el desarrollo del estado. Esa es la razón por la que reconoce pendientes y de ahí deriva su compromiso para “cumplir los compromisos asumidos con la población”. Las palabras del mandatario reconocen de cierta manera que los rezagos han logrado ser vencidos, aunque reconoce que la historia no se ha terminado.
El mensaje es de unidad, es de conciliación y también de firme defensa del proceso de transformaciones que exige y necesita el estado de Nayarit. El Quinto Informe del Gobernador Navarro es de resultados, pero también de serias definiciones y de reconocimiento de todo lo que el estado requiere cambiar, transformar radicalmente.
Esos cinco años que Navarro Quintero ha liderado lo han sido de firmeza en el mando y de voluntad política para dialogar y para construir acuerdos. Esos cinco años han sido de un gobierno tolerante y sobre todo de talante contemporizador. Han sido cinco años de un gobierno incluyente. El Gobernador Navarro no ha hecho gobierno de camarillas, ni para camarillas, ni contra camarillas.
El Gobierno de Navarro ha mostrado el sello de un líder político que se caracteriza por hacer buen uso del dialogo para construir acuerdos. El Gobernador Navarro ha ejercido el mando con perspectiva de género, con vocación democrática y con un oficio político que ha permitido la inclusión de tirios y troyanos en un mismo crisol para el desarrollo del estado. Cinco años no han sido suficientes para cambiar una historia de cien años de subdesarrollo y de atonía. A pesar de todo, los avances son notorios y los desafíos están a la vuelta de la esquina sexenal.







