La participación económica de las mujeres en México alcanzó 41.0 por ciento en 2025, un aumento de 2.2 puntos porcentuales respecto al 38.8 por ciento registrado en 2020, de acuerdo con la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI. Dentro de la población ocupada, la proporción de mujeres pasó de 37.6 a 39.3 por ciento en el mismo periodo.
La tasa de desocupación se ubicó en 3.0 por ciento en 2025, frente a 3.4 por ciento en 2020, mientras que la tasa de ocupación se mantuvo en niveles elevados, al pasar de 96.6 a 97.0 por ciento.
Por sector de actividad, los servicios concentraron la mayor proporción de población ocupada, con 44.2 por ciento en 2025, medio punto porcentual más que en 2020. La construcción también registró un incremento, de 7.8 a 8.1 por ciento, al igual que el comercio, que pasó de 19.4 a 19.5 por ciento. En contraste, la agricultura, ganadería, aprovechamiento forestal, pesca y caza disminuyó de 10.7 a 10.0 por ciento.
En cuanto a las horas trabajadas, 52.5 por ciento de la población ocupada laboró entre 40 y 48 horas semanales en 2025, frente a 46.0 por ciento en 2020. Al mismo tiempo, la proporción que trabajó 49 horas o más disminuyó de 27.1 a 22.2 por ciento, y quienes superaron las 56 horas semanales bajaron de 16.4 a 12.7 por ciento.
El acceso a prestaciones laborales también mostró avances entre la población asalariada, al pasar de 65.0 a 66.8 por ciento entre 2020 y 2025. El aguinaldo aumentó de 61.6 a 64.0 por ciento, las vacaciones con goce de sueldo de 55.5 a 58.5 por ciento, el servicio médico de 54.3 a 55.9 por ciento, y el reparto de utilidades de 38.7 a 42.5 por ciento.
La participación económica de la población de 12 años y más en su conjunto se ubicó en 55.1 por ciento en 2025, 1.1 puntos porcentuales por encima de lo registrado en 2020, con el 15 de octubre de 2025 como momento de referencia de la encuesta.
Los resultados de la Encuesta Intercensal ofrecen una actualización estructural del mercado laboral mexicano, aunque la propia dependencia señala que este ejercicio debe complementarse con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) para el seguimiento coyuntural de variables como salarios, informalidad y subocupación.







