Leo en un informe de la OMS (Organización Mundial de la Salud), que para desarrollar una enfermad infecciosa concreta depende de muchos factores. En primer lugar, del mismo agente patógeno: de su capacidad de resistir en el ambiente, el modo de transmitirse, de su capacidad de adherirse, invadir y multiplicarse, de escaparse de la respuesta inmune, de su resistencia a los antimicrobianos, etc.
También depende del huésped, de su edad, sexo y estado nutricional, de cómo sean tus defensas, de factores genéticos, de que esté infectado con otro microbio, del comportamiento del huésped y también influyen incluso otros factores ambientales: la densidad de población humana, el clima, la temperatura y la humedad, la existencia de vectores y de animales que actúan como reservorio o almacén, de la cantidad y calidad del agua disponible, y otros factores sanitarios e higiénicos.
Una manera que emplean los epidemiólogos es el cálculo del número reproductivo básico (R0), que es el número de nuevos casos que producirá una persona infectada durante su período de contagio en una población con personas susceptibles, así que luego de todas estas reflexiones, la OMS (Organización mundial de la salud), concluyó que el sarampión es la enfermedad con uno de los mayores valores de Ro, es decir con el mayor número de nuevos caros que producirá una persona infectada.
Este es el problema que está viviendo el Instituto Nacional Electoral, mejor conocido por sus siglas INE, en donde hasta ayer ya habían renunciado 12 funcionarios de la presidencia del INE, y es que la defenestrada hoy expresidenta del INE, Guadalupe Taddei colocó en este instituto, a un gran número de trabajadores sin experiencia, pero leales a su mandato, personal que eran identificados como “los sobrinos de Taddei”.
Tras la salida de Guadalupe Taddei como titular, el Instituto Nacional Electoral (INE) recibió 12 renuncias voluntarias de personal adscrito a la oficina de su presidencia, entre ellas la del jefe de oficina, Carlos Daniel Luna, confirmó la presidenta provisional del INE, Blanca Cruz.
Las dimisiones se suman a tres previas, con lo que se registra un total de 15 salidas de personal del instituto en el contexto de las investigaciones por presuntas irregularidades relacionadas con la administración de Taddei.
En tanto, directores de área esperan renuncias del personal originario de Sonora, entidad de donde la expresidenta Guadalupe Taddei colocó a un gran número de trabajadores sin experiencia, pero incondicionales, a los que trabajadores identificaban como “los sobrinos de Taddei”.
Además, uno de los primeros protegidos de la extitular, José Luis Arévalo Romo, subdirector en la Dirección de Prerrogativas y Partidos Políticos, dio aviso a su superior jerárquico sobre su intención de renunciar, con lo que de momento irían 16 renunciados.
Cruz García explicó que el INE consultará al Órgano Interno de Control antes de tramitar finiquitos, para determinar si existen expedientes o procedimientos administrativos abiertos contra las personas que dejan sus cargos.
Si el Órgano Interno de Control confirma una investigación activa, el pago de liquidación correspondiente se efectuará hasta que se esclarezca la situación jurídica de la persona saliente.
Pero como este sarampión, tiene a muchos contagiados, algunos de los cuales, no lograron vacunarse a tiempo para evitar ser tocados con esta enfermedad, siguen los estados, por ejemplo, la controversia por las empresas señaladas tras la renuncia de Guadalupe Taddei Zavala a la presidencia del INE alcanzó al OPLE Veracruz: Luis Fernando Reyes Rocha, secretario ejecutivo del organismo, aparece por nombre en un registro de 2021 como apoderado de Cajas Graf S.A. de C.V., empresa proveedora de material electoral bajo escrutinio, pero miren, dado que el sarampión lo alcanzó, este funcionario niega categóricamente haber firmado o tramitado ese poder y presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR) por posible suplantación de identidad y falsificación de firma, hasta allá van a llegar algunos, para evitar no sólo que los corran, sino que los investiguen por su docilidad para darles contratos millonarios, al amigo de la señora TADDEI.
Y salvo, que logren salpicar a LORENZO CÓRDOVA, como ya dijo la señora presidenta, ya que al parecer su espíritu se le metió a GUADALUPE TADDEI, quien ya posesionada por el espíritu “ambicioso”, de LORENZO CÓRDOVA, ya no pudo hacer otra cosa más que dedicarse a darle gusto a la carne, quedando bien con el hombre de su vida, José Alfredo Hernández Casillas, empresario vinculado con Cajas Graf y Corporativo Zeg, dos proveedoras del instituto…es lo que les digo, este Lorenzo Córdova, es un hombre muy malo, imagínense orilló a la pobre señora TADDEI a que se corrompiera…malo, malo, malo…hasta mañana







