Las recientes precipitaciones en el estado, lejos de perjudicar, han beneficiado los cultivos clave de la temporada. Ramón Flores, líder de los productores de frijol, informó que cerca de 15 mil agricultores se preparan para iniciar la cosecha a finales de enero, con una estimación de producción que oscila entre las 60 mil y 70 mil toneladas. Este optimismo se fundamenta en el uso de semilla certificada proporcionada por el gobierno estatal, la cual garantiza un mayor rendimiento por hectárea.
En cuanto a la comercialización del frijol, existe certeza gracias al precio de garantía establecido por el gobierno federal en 27 pesos por kilogramo. Flores destacó que ya se encuentran en pláticas con empresarios para colocar el volumen excedente que no sea absorbido por Seguridad Alimentaria Mexicana, buscando asegurar que la derrama económica llegue directamente a las familias campesinas sin intermediarios abusivos.
Por su parte, el sector cañero también reporta números positivos. Agustín Galaviz, dirigente de los productores del Ingenio El Molino, señaló que las lluvias favorecieron el desarrollo de la vara dulce en ejidos de Santa María del Oro y zonas colindantes con Jalisco. A dos meses de haber iniciado la zafra, ya se han procesado más de 230 mil toneladas, manteniendo la meta de alcanzar una molienda total de 800 mil toneladas para el cierre del ciclo en mayo.
Sin embargo, el precio de la caña sigue siendo un tema de negociación tensa. Galaviz explicó que la preliquidación actual se sitúa en poco más de 700 pesos por tonelada, una cifra baja atribuida a la oferta y demanda del mercado del azúcar. No obstante, existe la expectativa de un repunte en el precio final, impulsado por políticas arancelarias que restringen la importación de endulzantes extranjeros, lo que podría elevar el pago por arriba de los mil pesos por tonelada.
Ambos sectores coinciden en que el apoyo gubernamental mediante insumos como fertilizantes y semillas mejoradas ha sido crucial para enfrentar los retos climáticos y de mercado. La consolidación de estas cosechas representa un pilar fundamental para la economía rural de Nayarit en el inicio de este 2026.



