Si la deuda pública del sector público se repartiera entre la población, cada mexicano cargaría con una obligación de 151 000 pesos, revelan cifras del análisis más reciente sobre el endeudamiento nacional. Esta cifra representativa obedece a un saldo histórico de financiamientos que suma 18.7 billones de pesos, el mayor nivel registrado en las últimas décadas.
La aceleración de la deuda ha sido impulsada por un menor ritmo de ingresos tributarios, la caída de aportaciones petroleras y una presión persistente de gastos, lo que ha obligado al gobierno a recurrir a financiamiento más intensamente para satisfacer sus necesidades operativas.
Especialistas del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) destacan que el indicador de deuda pública per cápita —que sustituye la variable del Producto Interno Bruto por el tamaño de la población para medir la carga relativa— registra el nivel de 151 000 pesos para 2026, frente a 149 000 pesos en 2025, con proyecciones que lo llevarían hasta 152 000 pesos en 2027 y 159 000 pesos en 2031 si no se controla el crecimiento del endeudamiento.
El análisis subraya además que el endeudamiento no solo representa un número estadístico: si se convirtiera en una obligación directa, equivaldría a hasta 3.8 años de ingresos para una familia del decil más bajo, según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024, mientras que para las familias de mayores ingresos sería el equivalente a 1.2 meses de salario promedio.
El estudio advierte que la transición demográfica —con menos personas activas y más demandando pensiones, salud y servicios— también agregará presión sobre la recaudación y los gastos públicos, complicando aún más las perspectivas fiscales si no se adoptan medidas de consolidación.
En síntesis, la deuda pública en México se encuentra en niveles históricos no solo por su monto absoluto, sino por la carga relativa que representa para cada ciudadano, una tendencia que sigue al alza y que centra el debate sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas hacia el cierre del sexenio y la próxima década.





