
Veo uno de los muchos videos que a diario salen en la plataforma de you tube, en donde se explica porque la población de México, en los años 60 y 70s, era delgada, con sus muy contadas excepciones desde luego.
En tal video muestran que, en esos años, poca gente era dueña de un vehículo por lo que el recorrido a los lugares de trabajo, a las escuelas, a los mercados y para visitar amigos o familias, era regularmente utilizando el servicio del transporte público y en no pocos casos, caminando.
La gente caminaba por necesidad, porque si bien es cierto que había taxis, la población cuidaba cada centavo de sus ingresos para lograr vivir una vida un tanto agradable y sin deudas.
Había otro factor: el económico, como ya dije antes, la población en general apenas estaba entrando a la era de los beneficios de una economía que los beneficiara con mejores trabajos, con mejores sueldos, en esa generación pocos tuvieron el privilegio de prepararse en universidades públicas, apenas despuntaba el auge de la facilidad de estudiar en las universidades, así que los trabajos eran muy valorados para quienes laboraban.
Pero sin duda el terreno más importante era el de la comida, al contar con menos recursos económicos y con menos facilidades para asistir a restaurantes de lujo, la población comía en casa, los oficinistas llevaban su lonchera con alimentos caseros, las familias salían de día de campo y llevaban hasta ollas de frijol, tacos, tortas y en general alimentos sin conservadores, para compartir en sus días de descanso.
Pero llegó el progreso o cuando menos una mejor economía para los mexicanos, y con esa bendición también llegaron los excesos, y las maldiciones, los mexicanos empezaron a tener vehículos, de tal manera se facilitó esto que finalmente se tuvo que implementar en la ciudad de México el programa “hoy no funciona”, porque el aire se contaminó.
Aparejado a esta contaminación, vino el relax, la comodidad, el confort, la falta de esfuerzo para obtener lo necesario, así que se dejó de caminar, se dejó de comer cosas naturales y saludables, se dejó de preparar alimentos en casa para entrarle a la comida de la calle y finalmente esas facilidades cobraron su precio.
El precio no sólo fue en la ciudad de México, el precio por tanto confort se reparte en cada entidad del país, por ejemplo, antier y en el marco del Día Mundial contra la Obesidad, la Secretaría de Salud de Nayarit, la doctora BEATRIZ ADRIANA RUIZ HUERTA, informó que
al menos 7 de cada 10 personas adultas y 4 de cada 10 niños viven con obesidad.
Este dato debería alertar a cualquier sociedad que se precie de amar a sus seres queridos, empecemos por considerar que de cada 100 adultos, y esto es considerando desde los 18 años en adelante, pues de acuerdo a la estadística dada a conocer por la titular de salud, estadística que obviamente debe tener un respaldo científico, de otra forma no la habría dado a conocer la doctora BEATRIZ ADRIANA RUIZ, pero sigamos, de cada 100 adultos, 70 son obesos, y como la secretaria de salud, les pide al personal de salud que sean sensibles y no llamen a los obesos gordos, entonces vamos a decir pues que de cada 100 personas, sólo 30 están en el peso normal que debe tener un ser humano y los otros 70, están “pasaditos de peso”, o están un poco “grasientos”, o “hinchaditos”, aunque la verdad es que están gordos, aunque parece ser ahora una palabra ofensiva, y probablemente por tratar con palabras menos dolorosas a la realidad que viven cientos o miles de ciudadanos, sea parte del problema.
Así que la tarea es dura, quitar hábitos que se fueron haciendo por la posibilidad de los recursos económicos, ahora se tienen que invertir esos recursos económicos para darle reversa a estos hábitos.
Pero el asunto no para ahí con los puros adultos, ocurre que 4 de cada 10 niños de escuela, o sea infantes, también arrastran el problema de la obesidad, o sea que de cada 100 niños, 40 pequeños están un poco “pasaditos de peso”, “llenitos”, o “rechonchos”, pero no gordos, porque esto los ofende, así que sigamos dando buenas palabras en lugar de advertir de la cruda realidad, una realidad que la propia doctora advierte, y que consiste de acciones inmediatas para prevenir y tratar la obesidad y sus complicaciones como pueden ser enfermedades como la diabetes y los infartos ocasionados por venas llenas de grasa, en casos extremos.
Por ahora el gobierno realiza la capacitación PRONAM para el personal de salud, con el objetivo de prevenir las enfermedades crónico degenerativas en las que se incluye la obesidad.
La capacitación que recibió el personal de salud tiene como objetivo tratar con sensibilidad y de fondo el problema, evitando acciones de discriminación como llamar “gordo”, sino buscar la causa principal como la mala alimentación, falta de ejercicio, problemas hereditarios y hormonales…a ver cuántos obesos toman conciencia de su cuerpo y de su salud que es lo más importante…hasta mañana







