Un grupo de trabajadores jubilados de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), autodenominados UANtiguos, ha iniciado un proyecto para rescatar el emblemático Jardín de los Rosales. Este espacio, que consideran un referente histórico de la institución, creció junto con ellos durante sus años de servicio en el campus de Tepic y ahora requiere de una intervención integral para recuperar su esplendor original.
Juanita Vidales, integrante del colectivo de jubilados, explicó que este jardín forma parte del inventario emocional y físico de la máxima casa de estudios. Muchos de los actuales ex-trabajadores ingresaron a la universidad cuando el área se encontraba en su mejor momento; sin embargo, con el paso de las décadas y los cambios en los escenarios institucionales, el sitio perdió su vitalidad, por lo que hoy consideran prioritario recuperarlo.
Además de la restauración estética, el proyecto tiene un enfoque ecológico ambicioso: convertir el lugar en un jardín para polinizadores. Esta iniciativa busca que el espacio no sólo sea visualmente atractivo, sino que funcione como un pulmón verde fundamental para el medio ambiente urbano de Tepic, atrayendo especies que ayuden a la salud del ecosistema local y fomentando la sustentabilidad dentro de la ciudad universitaria.
Para los miembros de “UANtiguos”, esta labor tiene un significado simbólico profundo que vincula su etapa de retiro con la renovación de la vida vegetal. “Este jardín pareciera que nos acompaña en la jubilación porque lo vemos un poco triste; los jubilados queremos renacer, volver a florecer y aportar a este terruño que amamos tanto”, expresó Vidales, subrayando el deseo de la comunidad de seguir contribuyendo activamente a su alma mater.
El mantenimiento del jardín será una tarea compartida entre el personal de jardinería de la universidad y los propios jubilados, quienes se han comprometido a vigilar y cuidar las plantas de manera permanente. Con esta acción, esperan que el “Jardín de los Rosales” trascienda como un legado para las nuevas generaciones de estudiantes, recordándoles que la identidad universitaria se construye también a través del cuidado de su patrimonio natural.







