El calor de la capital nayarita se siente como un abrazo conocido para quienes vienen decididos a triunfar. Bajo un sol que no da tregua antes del mediodía, diez jóvenes pugilistas comenzaron su preparación para la Olimpiada CONADE 2026, con la mirada fija en el brillo dorado de las medallas y el anhelo de representar dignamente a su tierra.
El grupo llegó a Tepic con una delegación ajustada pero ambiciosa. Ubaldo Santiago Vázquez, un estratega de origen cubano que lidera al equipo, explicó que aunque doce atletas lograron la clasificación en la etapa regional, sólo diez hicieron el viaje para buscar la gloria en cuadriláteros nayaritas. Durante una práctica abierta en la plaza principal, el preparador destacó que el clima local guarda una similitud profunda con su isla natal, factor que los deportistas deben asimilar para templar el carácter.
Para el entrenador, el boxeo trasciende la competencia física para convertirse en una herramienta de rescate social. En colaboración con las autoridades de su estado, se impulsa este deporte para que los habitantes más jóvenes encuentren un refugio lejos de los vicios o los peligros de las calles. El objetivo es transformar los pensamientos negativos del barrio en disciplina y metas claras.
El éxito en el ring abre puertas que van más allá de los trofeos. Las becas anuales y la posibilidad de asistir a torneos mundiales o panamericanos son incentivos reales para elevar el nivel de vida de los atletas y de sus propias familias. Éste es el camino legítimo que Santiago Vázquez promueve para que el deporte sea un motor de cambio en el entorno de sus pupilos.
Cualquier joven tiene el potencial de ser una figura internacional, siempre que respete su proceso de formación. El estratega cubano enfatizó que es vital completar la etapa amateur —entre los 11 y 18 años— para fortalecer tanto el físico como la psicología antes de dar el salto a las exigencias del ámbito profesional.
La hospitalidad de los ciudadanos de Tepic y el apoyo logístico para los traslados a las zonas de pesaje han facilitado que los boxeadores se concentren plenamente en su técnica. Con la inspiración de Julio César Chávez, a quien el preparador señala como el máximo referente histórico de México, la delegación continúa su entrenamiento convencida de que el esfuerzo en tierras nayaritas será el cimiento de sus próximas victorias.







