“Soy de aquí de Tepic, del barrio del centro. Vivía en la Hidalgo, entre P. Sánchez y Guadalajara. Fuimos doce hermanos, seis mujeres y seis hombres; yo fui el más chico de los hombres. Mi papá tenía vacas, era ganadero, teníamos las vacas ahí en Pantanal. Yo dejé de estudiar, nada más terminé la secundaria y me puse a ayudarle a él, tenía caña también. Teníamos vacas en Pantanal, las ordeñábamos y vendíamos panelas, quesos. Teníamos una carnicería y ahí vendía todo eso mi papá. Me la pasaba trabajando, cercando los potreros con mi papá y ya después me iba yo solo. Yo me enseñé ya después a hacer carnitas con Goyo, es mi hermano, él ya tiene muchos años en esto. Él ya tenía tiempo vendiendo carnitas, Goyo es mi hermano de los más grandes. Me habló porque se iba a Estados Unidos, se fue de vacaciones quince días y ahí me encargo, de ahí me le pegué. Ahí me enseñé, en una semana a hacer carnitas ahí con él y me quedé. Llegó de Estados Unidos pero yo ahí me seguí y dejé de ayudarle a mi papá por un rato; tenía como unos veintiocho años. Ya después me independicé y empecé yo solo con una sobrina, ella fue la que me ayudó. Con el tiempo se fueron sumando y ahorita aquí tengo pura familia ayudándome, mis sobrinos, mi hermana y mi hija aquí están. Ya aquí en donde estoy voy a cumplir dieciséis años. Me gusta, disfruto lo que hago, me gusta atender a la gente y la vacilada, la carrilla. Por las tardes me gusta ir con un amigo a su taller de suspensiones, ya tiene como un año que estoy yendo a enseñarme, ahí me relajo también, aprovecho.”
51 años, Oscar Adolfo Álvarez.
Comerciante
Él es #nayaritadelcentenario







