El fortalecimiento de la comunicación intrafamiliar y la prevención de conductas de riesgo en adolescentes constituyen los ejes centrales de la reciente iniciativa de asistencia social en la capital. Mediante sesiones estructuradas, se busca dotar a madres y padres de herramientas prácticas para establecer entornos seguros y afectivos. Este esfuerzo institucional se enfoca en reconstruir el tejido social a través del diálogo y el respeto mutuo en el hogar, evitando que la permisividad afecte el desarrollo integral de los menores.
Durante siete semanas consecutivas, diversos grupos de familias participaron en talleres diseñados para modificar los esquemas de crianza tradicionales y consolidar vínculos afectivos sólidos. Los especialistas abordaron temas fundamentales como el establecimiento de normas claras y la apertura al diálogo entre tutores y jóvenes de entre 10 y 14 años. La dinámica permitió que los participantes compartieran experiencias para mejorar la convivencia diaria y el entendimiento generacional en sesiones de alta intensidad pedagógica.
Esta labor de acompañamiento, encabezada por la presidenta del Sistema DIF Nayarit, Beatriz Estrada Martínez, permitió que catorce familias concluyeran satisfactoriamente el ciclo formativo denominado Familias Fuertes: Amor y Límites. Sólo mediante la dedicación de tiempo y el compromiso personal de los beneficiarios se logran resultados tangibles en la modificación de conductas dentro del núcleo doméstico. De todos los programas preventivos implementados, éste destaca por su enfoque en la inteligencia emocional y la disciplina asertiva.
Registraron avances significativos en la confianza mutua tras completar las jornadas de tres horas de duración realizadas en colaboración con organismos internacionales y de gobernación. El trabajo conjunto aportó una metodología probada que facilita la resolución de conflictos sin recurrir a la imposición, fomentando una crianza basada en la empatía. Los resultados muestran una mejora sustancial en la percepción de seguridad emocional por parte de los adolescentes involucrados en el proceso de aprendizaje.
Autoridades de la entidad reiteraron el compromiso de continuar impulsando estrategias que prioricen el bienestar emocional de los habitantes en todas las regiones. La clausura del ciclo simboliza un avance hacia la consolidación de una sociedad donde los valores familiares sean el cimiento de la paz pública y el orden social. La continuidad de estas políticas públicas asegura que más sectores de la población cuenten con el respaldo necesario para formar ciudadanos responsables, reduciendo la vulnerabilidad ante factores externos.







