Arturo García Monroy tiene un mérito que nadie le puede regatear: fue el primer futbolista surgido del futbol amateur de Nayarit en dar el salto a la Primera División. Y eso, en aquellos años, sonaba casi imposible… de esos sueños que solo se piensan y no se dicen para que no se rían los del barrio.
¡Peeeeero! Arturo no llegó a cualquier equipo. No, señor. Llegó nada menos que a la famosa Academia del Atlas, donde las estrellas brillaban más que el sol de mayo en la costa nayarita… y hasta dan ganas de decirlo con toda calma, aunque uno se confiese rojinegro de corazón. ¡Amén!
Tras una breve incursión en el futbol durante su etapa de estudiante en la Ciudad de México, a los 14 años llegó a Francisco I. Madero, Puga, donde su tío era administrador del Ingenio. Y como buen muchacho con hambre de cancha, no tardó en enrolarse en la Primera y Segunda Fuerza
En los años 30, en Tepic solo había 5 equipos en la liga local: Puga, Bellavista, Jauja, Germania, equipo patrocinado por panaderos tepiqueños y el México, el cual era patrocinado por don Ignacio Aguirre, uno de los mero, meros petateros del futbol amateur Nayarita.
Arturo empezó a destacar y no poquito, pues en 1944 se ganó un lugar en la Selección de Nayarit que conquistó el Campeonato Nacional de Segunda Fuerza en Irapuato, Guanajuato, derrotando a Tlaxcala seis goles a cuatro. Se dice, se cuenta, se rumora que fue un partidazo de esos que dejan sin voz al narrador.
Según las malas lenguas de las buenas gentes, su gran oportunidad llegó en 1945. El Oso Cerrilla, exjugador del Atlante, lo vio jugar y lo invitó a probarse con el Atlas, un equipo plagado de estrellas, pues tenía entre sus filas a Ángel Ranchero Torres, a Felipe Zetter, al Pelón Silva, al Pulgón Acosta, Antonio Niño Flores… seleccionados nacionales, los mejores de México.
En este equipo Arturo tenía que ganarse un lugar y lo logró. Se puso las tachuelas, apretó los dientes y se ganó su lugar. Debutó ese mismo año en un partido contra León, que terminó 2-2, no siempre fue titular, muchas veces entraba de cambio, así que aprovechaba cada minuto dentro de la cancha.

Ese Atlas, fue dirigido por el gran Che Valdatti y ganó el Campeonato de Copa en 1946 y ese mismo año se coronó Campeón de Campeones del Futbol Mexicano. En el libro Nayaritas de Primera, 65 figuras del futbol de ayer y hoy, de Francisco Flores Soria, Arturo dijo:
“Tengo el gusto de ser el primero en representar a Nayarit en Primera División… pero más gusto me da que otros muchos hayan destacado después.”
Arturo no únicamente abrió el camino, él… ¡lo pavimentó para que otros nayaritas siguieran sus pasos!
Fuente: Nayaritas de Primera, 65 figuras del futbol de ayer y hoy. Francisco Flores Soria. (1999)







