La Fiscalía General de Nayarit investiga presuntas redes de extorsión y la venta de productos apócrifos, tras detectar mercancía irregular y presiones contra comerciantes para distribuir bienes a sobreprecio.
La fiscal general, Elvia Ludmila Heredia, expuso que el caso partió de una denuncia turnada por una secretaría federal. El documento describe un esquema que bloquea la entrada de productos originales y aplica recargos para financiar a un cártel. «Al huevo se le pone un incremento del 10 por ciento para monetizar», dijo.
La dependencia procesa bodegas en Ixtlán del Río. De esos inmuebles ya obtuvo resultados sobre cigarros que no son auténticos, cuyo análisis, según la fiscal, «ya nos dio correspondencia».
Heredia describió un segundo frente, la coacción a tenderos. Los grupos, afirmó, obligan a los comerciantes a vender cierta mercancía a los precios que ellos imponen, con el mismo fin de monetizar. A ese patrón se sumó la queja de una empresa de agua, que reportó que el producto en circulación carecía de la calidad acostumbrada.
El caso de la cerveza, señaló, obedece a otro móvil. Los grupos llegan, intimidan a los vendedores y, si se niegan a comprarles, los agreden. «Los tablean», expresó. Luego colocan una etiqueta para verificar que el establecimiento expende su mercancía, que se vende más cara. En sabor y dimensiones, agregó, esa cerveza no corresponde a la marca comercial, si bien el análisis todavía no arroja correspondencia.
La indagatoria continúa.







