La mejora en la calidad de la impartición de justicia y el fortalecimiento de la rendición de cuentas motivaron el inicio de un proceso de evaluación para las personas juzgadoras en el territorio estatal. Este mecanismo de supervisión, impulsado por el Tribunal de Disciplina Judicial, contempla una revisión exhaustiva que trasciende los expedientes para incorporar la opinión de los habitantes sobre la atención que reciben en cada recinto.
Estas actividades de monitoreo comenzaron formalmente en el Juzgado Mixto de Primera Instancia ubicado en Ruiz, donde especialistas del Órgano de Evaluación del Desempeño analizan diversos indicadores vinculados al ejercicio de la función jurisdiccional. El proceso busca asegurar que cada resolución y trámite se realice con estricto apego a los principios éticos y profesionales que rigen al Poder Judicial.
Mediante este esquema se verifica que la labor de jueces y juezas cumpla con los preceptos de legalidad, imparcialidad y eficiencia que demanda la sociedad. La intención principal radica en identificar espacios de mejora para robustecer las capacidades institucionales, asegurando que el servicio brindado a los nayaritas sea de excelencia técnica y humana.
Representantes del Tribunal de Disciplina Judicial explicaron que el proceso incluye la aplicación de encuestas directas a los usuarios de los servicios legales para medir la rapidez de las respuestas y el trato recibido. Esta dinámica permite que la experiencia cotidiana de la gente complemente las métricas técnicas, aportando una visión real sobre el funcionamiento de los órganos jurisdiccionales.
Integrar el pulso ciudadano en la supervisión institucional facilita la implementación de acciones precisas para elevar la confianza en el sistema de justicia. De esta forma, los datos obtenidos de primera mano se transforman en herramientas de gestión para ajustar procesos administrativos y operativos que podrían estar obstaculizando la agilidad de los trámites.
Desde la institución se plantea que este ejercicio sea una política de mejora continua y transparencia que se mantenga de forma permanente en la entidad. Además de detectar fortalezas, la revisión permite atender oportunamente cualquier aspecto que requiera corrección, garantizando que el beneficio llegue directamente a quienes buscan protección jurídica.
Este programa de evaluación se extenderá de forma gradual a los distintos órganos jurisdiccionales del estado tras su arranque en la zona norte. La meta institucional persiste en consolidar un sistema de justicia que sea percibido como un ente cercano, confiable y capaz de responder con prontitud a las necesidades de la población nayarita.







