Las labores de inteligencia de las corporaciones policiacas de la capital permitieron el mapeo de las actividades ilícitas recurrentes. El personal de vigilancia del ayuntamiento detectó cuatro modalidades específicas de robo que se ejecutan en diferentes perímetros urbanos, lo que ha facilitado el inicio de un seguimiento sistemático para neutralizar las afectaciones patrimoniales.
Las inspecciones técnicas de los agentes preventivos revelaron que el primer esquema delictivo consiste en la apertura de vehículos estacionados para la sustracción de pertenencias, maniobra que los infractores realizan sin necesidad de provocar daños materiales o fracturar los cristales. El segundo mecanismo detectado ocurre en establecimientos comerciales, donde los sospechosos simulan una compra para aprovechar el momento de apertura de la caja registradora.
El intercambio de datos de la Dirección de Seguridad y Vialidad de Tepic con la Policía Estatal y la Fiscalía General del Estado permitió delimitar geográficamente los sectores de mayor vulnerabilidad. El titular de la corporación municipal, José de Jesús Ibarra, detalló que las acciones coordinadas de patrullaje e investigación ya permitieron la captura de uno de los cuatro presuntos operadores recurrentes de estos robos.
Los reportes oficiales indican que otros dos sospechosos se encuentran plenamente individualizados gracias a los trabajos de gabinete, mientras que el último integrante de este padrón delictivo dificulta su reconocimiento mediante el uso constante de gorras y cubrebocas al ingresar a los locales de conveniencia y abarrotes. La corporación mantiene bajo estricto monitoreo las videograbaciones de los negocios afectados para obtener rasgos fisonómicos adicionales.
La efectividad de los procesos judiciales subsecuentes requiere de la participación activa de los ciudadanos afectados por estas conductas. El personal de vialidad y seguridad exhortó a los comerciantes a formalizar sus querellas correspondientes ante las mesas de trámite del ministerio público, debido a que la ausencia de denuncias debilita el sostenimiento de la prisión preventiva para los presuntos infractores.







