Mucho antes de que Maná convirtiera al Muelle de San Blas en una leyenda musical, José José ya le había cantado a este puerto nayarita con una balada llamada San Blas. Pero lo más sorprendente no es la canción, sino la historia de la mujer que la escribió y su inesperada conexión con el poder en Nayarit.

Mientras José José grababa uno de los discos más importantes de su carrera, El Príncipe, en 1976, algo llamó la atención de metiches, chismosos e investigadores musicales décadas después. Entre canciones de compositores consagrados y adaptaciones de temas de Paul Anka, apareció una composición firmada por un nombre prácticamente desconocido: América de la Paz.
Ése no era exactamente su nombre real. En los registros de la Sociedad de Autores y Compositores de México aparece como María América Manríquez López de Flores. Su nombre artístico sonaba elegante, romántico, casi de novela, ¡perooo! en realidad, era más literal que poético.
Ese nombre, América de la Paz , al parecer, nació porque ella nació en La Paz, Baja California Sur. Algunos artistas se rompen la cabeza buscando nombres artísticos, y ella simplemente volteó a ver su acta de nacimiento.
¡Perooo! Aquí está el detalle, ese “López de Flores” era su apellido de casada y su esposo era nada menos que el general Rogelio Flores Curiel, gobernador de Nayarit entre 1975 y 1981.

Se dice, se cuenta, se rumora que no existe un documento que explique cómo llegó la composición a manos de José José. No hay entrevistas conocidas donde él revele por qué decidió grabarla. No hay una versión oficial.
San Blas tiene todos los ingredientes de una gran balada setentera: el mar, el puerto, la nostalgia, la despedida y ese sentimiento de amor lejano que parece perderse en el horizonte junto con los barcos.
Me fui por la orilla del mar
De ese hermoso puerto
Puerto de San Blas
Se van pescadores al mar
Y muy a lo lejos
Se escucha el cantar
Y aunque el tiempo convirtió a otras canciones de José José en éxitos gigantescos, San Blas quedó como una pequeña joya escondida dentro de su repertorio. Una canción que quizá nació entre la inspiración, la política, las relaciones sociales de la época y el profundo cariño por una tierra nayarita.
Lo que sí sabemos es que, casi cincuenta años después, José José terminó haciendo algo que ningún decreto podía lograr: convertir a “San Blas” en canción… y a una canción en un homenaje eterno para Nayarit. !Amén!
Fuentes: Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM), registro autoral de San Blas; José José, El Príncipe (RCA Victor, 1976).







