7.7 C
Tepic
jueves, agosto 6, 2026
InicioOpiniónEl ataque de los que observanCuando el río suena, ¿quién escucha?

Cuando el río suena, ¿quién escucha?

Fecha:

spot_imgspot_img

El Río Mololoa volvió a la conversación pública, durante los últimos días las redes sociales se llenaron de imágenes, comentarios y opiniones sobre el cauce que atraviesa Tepic. Ojalá la atención dure más que una tendencia, porque el problema lleva décadas esperando.

La mayoría identifica al Mololoa por el mal olor y las aguas negras. Eso apenas describe la superficie. El río también perdió parte de la vida que alguna vez lo definió.

Muy pocos recuerdan que Tepic tuvo un pez que sólo existía aquí, el Algansea avia, mejor conocido como Pupo de Tepic, habitaba prácticamente toda la cuenca. Hoy desapareció del tramo urbano y sobrevive únicamente en las partes altas de Santa María del Oro, donde el agua conserva condiciones que la ciudad fue incapaz de mantener.

La especie está catalogada como amenazada, casi en peligro de extinción, que al paso que vamos, no falta mucho. Décadas de contaminación y la introducción de especies exóticas, algunas por actividad humana, han reducido su hábitat a unos cuantos refugios en la parte alta de la cuenca. La desaparición del pupo en Tepic marcó el deterioro de todo un ecosistema. Como bioindicador, su ausencia revela que el río dejó de ofrecer las condiciones necesarias para sostener la vida que alguna vez albergó.

La historia se repite con la nutria. La fragmentación de su hábitat y la presencia constante de actividades humanas modificaron su comportamiento. Verla durante el día es prácticamente imposible, pregunten a los Centinelas del Río Mololoa. Quienes estudian la cuenca la describen como un fantasma nocturno que todavía resiste en algunos tramos del alto Mololoa.

Hay un contraste difícil de ignorar. El Mololoa nace con agua cristalina en Santa María del Oro. Apenas unos kilómetros después, atraviesa Tepic convertido en un cauce que recibe descargas de aguas residuales y residuos urbanos, además durante el estiaje el caudal disminuye, el agua permanece estancada y los contaminantes se concentran. Diversos estudios han documentado la presencia de coliformes fecales y otras bacterias asociadas con enfermedades gastrointestinales. El problema dejó hace tiempo de ser únicamente ambiental; también es un asunto de salud pública, ¿Cómo le habrá ido al joven que se aventó al río en estado de ebriedad por allá de abril de 2025?

Lo más preocupante no es la contaminación, es la costumbre, esa es la que chinga. Durante años aprendimos a cruzar el Mololoa sin mirarlo. Se normalizaron los malos olores, la basura en las orillas, los vagabundos viviendo cerca de los puntos de descarga y la idea de que recuperar el río era una causa perdida. La indiferencia terminó siendo tan dañina como las descargas de aguas negras y la politización de su rescate.

Las redes sociales hicieron su trabajo, volvieron a poner al Mololoa frente a todos. Ahora hace falta que esa atención se traduzca en algo más que fotografías y comentarios. Las autoridades tienen la obligación de garantizar el saneamiento del río y el funcionamiento de la infraestructura para el tratamiento de aguas residuales. La ciudadanía tampoco puede deslindarse. Cada bolsa de basura que termina en el cauce alimenta el mismo problema que después se reclama.

Heráclito escribió que nadie se baña dos veces en el mismo río porque el agua siempre cambia. Siglos después, la paradoja del barco de Teseo planteó otra pregunta, si todas las piezas de una embarcación son reemplazadas, ¿sigue siendo la misma? El Mololoa obliga a formular ambas preguntas de nuevo. Conserva su cauce y su nombre, pero perdió especies, agua limpia y equilibrio ecológico. La pregunta ya no pertenece a la filosofía. Pertenece a Tepic, ¿seguimos hablando del mismo río?

Diego Mendoza
Diego Mendoza
Licenciado en Comunicación y Medios por la Universidad Autónoma de Nayarit. Premio Estatal de Periodismo en 2021, 2022, 2025 y 2026, en las categorías de Columna, Crónica, Entrevista y Artículo de Fondo. Con gran experiencia en periodismo de datos enfocado en temas sociales y derechos humanos.
spot_img

Más artículos

spot_img
spot_img
spot_img
Artículo anterior