Por Pedro González
El ciclo de cosecha correspondiente al periodo 2025-2026 concluyó formalmente este mes de mayo, dando paso a la etapa de cierre administrativo que incluye la cobertura de seguros de vida y las aportaciones correspondientes al seguro social. La dirigencia de los propietarios rurales y ejidatarios confirmó que el proceso de pago para la liquidación final comenzará esta semana, con la meta de cubrir la totalidad de los adeudos en un lapso máximo de sesenta días.
Durante este ejercicio agrícola, el sector enfrentó complicaciones severas derivadas de la entrada masiva de endulzantes provenientes de Centroamérica, lo cual generó una presión a la baja en el mercado interno. Según explicó J. Guadalupe Guzmán Rodríguez, presidente de la asociación de cañeros del Ingenio El Molino, las gestiones realizadas por la dirigencia nacional ante el Gobierno Federal permitieron establecer nuevos aranceles fronterizos para proteger la producción nacional.
Valores económicos señalan que el precio de referencia para el azúcar se ubicó en 14 mil 400 pesos por tonelada, cifra que impacta directamente en el ingreso de los trabajadores del campo. Bajo este esquema, el pago por cada tonelada de materia prima se estableció en 985.57 pesos, mientras las preliquidaciones programadas para agosto buscan dar liquidez inmediata a las familias que dependen de este cultivo en la región.
Actualmente, la producción registrada en la zona de abasto alcanzó las 803 mil toneladas de caña obtenidas de una superficie de 11 mil hectáreas, lo que se traduce en cerca de 40 mil toneladas de azúcar procesada. A pesar de que los montos de liquidación actuales se perciben reducidos frente a ciclos anteriores, la reciente apertura de cuotas de exportación hacia Estados Unidos por más de un millón de toneladas ofrece una perspectiva de alivio para el cierre del año fiscal.
Precipitaciones constantes registradas en fechas recientes también juegan un papel determinante, pues el agua favoreció el desarrollo de los cultivos y la preparación de las tierras para el siguiente periodo. Respecto a la situación administrativa, se homologaron los procesos de pago con otros centros de procesamiento como el Ingenio de Puga, resultado de mesas de diálogo entre las organizaciones agrarias, la empresa y las autoridades estatales para garantizar la paz laboral.
Es fundamental que los beneficiarios mantengan actualizados sus expedientes administrativos para agilizar las transferencias bancarias y evitar retrasos por documentación incompleta. Aunque el escenario presente ha sido complejo, las proyecciones para el ciclo 26-27 sugieren una recuperación significativa en los rendimientos, instando a los integrantes del gremio a mantener la continuidad en sus labores agrícolas bajo la expectativa de mejores resultados financieros.







