La proliferación de dispositivos electrónicos capaces de duplicar las señales de radiofrecuencia de mandos a distancia encendió las alertas de seguridad patrimonial para los automovilistas. Esta modalidad permite a los infractores vulnerar los sistemas de cierre centralizado en segundos, facilitando la sustracción de artículos del interior de las unidades sin necesidad de forzar chapas ni quebrar cristales.
El esquema delictivo impacta principalmente a unidades de generaciones previas cuyos códigos de enlace carecen de encriptación dinámica actualizada. Modelos de fabricantes con alta presencia en el mercado como Nissan y Honda registran la mayor incidencia de vulnerabilidades reportadas bajo este mecanismo tecnológico.
Aparatos de fácil adquisición comercial permiten interceptar y replicar el espectro electromagnético al momento en que el conductor acciona el seguro, explicó el agente de la Policía Cibernética, Ricardo Hernández, tras señalar que la venta abierta de estos componentes complica las tareas de detección preventiva.
En el ámbito local se tienen ubicados al menos tres eventos donde los agresores ingresaron al interior de las unidades, sustrajeron pertenencias personales y volvieron a cerrar las puertas para evitar sospechas inmediatas.
Frente a la complejidad técnica para neutralizar el copiado de ondas en modelos desprovistos de blindaje digital reciente, los cuerpos de seguridad exhortan a la población a evitar el resguardo de herramientas de trabajo, equipos de cómputo, dinero en efectivo o expedientes oficiales en las cabinas al descender de sus automóviles.







