Celebran la séptima edición de la Cátedra Doctor Julián Gascón Mercado en las instalaciones de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), donde se presentó un análisis profundo sobre el futuro de la educación superior en México. El doctor Carlos Iván Moreno Arellano, director general de Educación Superior Universitaria e Intercultural de la Secretaría de Educación Pública (SEP), advirtió que las instituciones atraviesan una policrisis global caracterizada por la pérdida de prestigio, la caída demográfica y la irrupción de la inteligencia artificial. En este escenario, subrayó que la gobernanza no es un concepto técnico, sino la capacidad de construir acuerdos políticos y académicos que permitan a las universidades seguir funcionando como la conciencia crítica de la sociedad.
Según los indicadores expuestos por el funcionario federal, el sistema educativo nacional enfrenta la meta de incorporar a un millón cien mil nuevos estudiantes para el año 2030, buscando alcanzar una cobertura del 55 por ciento. Sin embargo, este crecimiento debe atender de forma prioritaria el fenómeno del abandono escolar, pues actualmente el 30 por ciento de los jóvenes que ingresan a una licenciatura dejan sus estudios durante el primer año. Moreno Arellano señaló que las instituciones deben asumir su corresponsabilidad en esta cifra, transformando prácticas docentes que resultan obsoletas para las nuevas generaciones y fomentando una mayor flexibilidad administrativa que evite la expulsión de alumnos por falta de adaptación al entorno académico.
El mercado laboral también presenta desafíos inéditos, ya que el premio económico por estudiar una carrera ha disminuido drásticamente en las últimas dos décadas. Los datos del INEGI revelan que el ingreso promedio para egresados de licenciatura cayó un 23 por ciento desde 2005, mientras que para quienes poseen un doctorado la reducción alcanza el 36 por ciento. Esta tendencia se agrava por la concentración de la matrícula, donde sólo diez programas educativos, como Derecho y Administración, acaparan el 45 por ciento de la población estudiantil nacional. Ante esto, la SEP impulsa una diversificación hacia áreas tecnológicas y de ciencias exactas vinculadas al desarrollo económico del país, sin descuidar el fortalecimiento de las humanidades.
Históricamente, la educación superior se centró en la transmisión de conocimientos técnicos que hoy caducan con rapidez extrema. El titular de la SEP explicó que las habilidades específicas de programación u operación de software se vuelven obsoletas en un periodo de cinco años, mientras que las capacidades humanas, como el pensamiento crítico, la creatividad y la resolución de problemas complejos, mantienen su valor a largo plazo. Por ello, la reforma curricular debe priorizar la formación de criterios propios sobre el simple adiestramiento. Sólo así se podrá evitar la polarización cognitiva entre quienes utilizan la tecnología para potenciar su análisis y quienes la emplean para sustituir su capacidad de razonamiento.
Durante la cátedra se revelaron resultados de una encuesta nacional donde el 66 por ciento de los estudiantes universitarios declararon utilizar inteligencia artificial de forma cotidiana. Lo más preocupante es que uno de cada diez alumnos emplea estos algoritmos como soporte emocional, buscando empatía en modelos de lenguaje digitales. Ante esta realidad, el funcionario instó a las comunidades académicas a debatir el uso ético y pedagógico de estas herramientas. Aseguró que el aula no puede seguir siendo un espacio donde el docente se limite a leer diapositivas, pues el conocimiento ya se encuentra disponible a un clic de distancia; el valor real del profesor radica ahora en la mediación y el cuestionamiento profundo.
Transformar el modelo educativo requiere también la implementación de microcredenciales académicas, un esquema que busca certificar saberes de corta duración con rigor universitario. Moreno Arellano puntualizó que, a diferencia de los cursos en plataformas comerciales, estas certificaciones serán avaladas por instituciones públicas, permitiendo que trabajadores y egresados se especialicen en áreas emergentes como la ciberseguridad o la electromovilidad en tiempos reducidos. La plataforma Saberes ya es punta de lanza en este esfuerzo, acumulando más de un millón de constancias emitidas en programas de prevención de adicciones, demostrando el alcance masivo que puede tener la vinculación digital con sentido social.
Actualmente, la sostenibilidad financiera de las universidades públicas estatales depende de una corresponsabilidad efectiva entre la federación y los estados. El representante de la SEP recordó que la ley exige un financiamiento paritario del 50 por ciento para cada orden de gobierno, meta que Nayarit busca consolidar mediante reformas administrativas profundas. Enfatizó que no existen recursos para rescates financieros de instituciones que no pongan su casa en orden, por lo que celebró las decisiones tomadas por la administración de la UAN para sanear deudas históricas y revisar contratos colectivos. Una universidad sana financieramente es la única que puede ejercer su autonomía con verdadera libertad y sin subordinación a intereses ajenos.
Ante los retos de gobernabilidad, la doctora Norma Liliana Galván Mesa, rectora de la Universidad Autónoma de Nayarit, refrendó el compromiso de la institución para actuar como el cerebro estratégico del estado. La funcionaria destacó que la autonomía fue conquistada para preservar el pensamiento crítico y que cada decisión presupuestal es, en el fondo, una postura sobre el tipo de sociedad que se desea construir. Coincidió en que las universidades deben ser faros de luz que distingan entre la saturación informativa y el conocimiento verdadero, manteniendo la esencia humanista que dio origen a la máxima casa de estudios nayarita hace ya más de cinco décadas.
La ceremonia contó con la presencia de autoridades de la Secretaría de Educación Pública, representantes sindicales y directivos de instituciones de nivel superior de toda la región. La doctora María del Refugio Navarro Hernández, encargada de la exposición de motivos, recordó que la UAN fue construida por la sociedad mediante el Camino de Plata, lo que obliga a la comunidad universitaria a mantener vigente la visión del doctor Julián Gascón Mercado. La relevancia de esta cátedra radica en su capacidad de conectar el pasado visionario del fundador con las exigencias tecnológicas de un futuro que ya alcanzó a las aulas, demandando una evolución institucional sin precedentes.
Consolidar una universidad pública pertinente requiere que las autoridades, docentes y estudiantes asuman su responsabilidad histórica en la transformación del entorno. Moreno Arellano concluyó que la meta es dejar una institución fortalecida para las próximas generaciones, capaz de decirle al Estado no sólo lo que quiere escuchar, sino lo que necesita saber para su desarrollo integral. La educación superior debe seguir siendo la herramienta más poderosa para enfrentar la desigualdad y garantizar que el talento local encuentre oportunidades en su propia tierra, honrando así el legado de quienes pusieron la primera piedra de la cultura en Nayarit.







