Diana Ramírez Gómez camina los senderos de El Nayar con la convicción de quien sabe que la educación es la única herramienta capaz de transformar realidades ancestrales. Su labor diaria en las aulas de las comunidades más apartadas de la sierra nayarita ha sido el motor para impulsar cambios significativos en la percepción de los derechos de las mujeres en su entorno.
La distinción otorgada recientemente por el Poder Legislativo a la Mujer de Pueblos Originarios funciona como un aliciente para que la profesora mantenga su compromiso con el desarrollo comunitario. Este galardón no representa sólo un mérito personal, sino que visibiliza la lucha constante de quienes buscan abrir espacios de respeto y dignidad en territorios históricamente olvidados.
Percibe que se va avanzando poco a poco en lo que respecta a la equidad de género, “en mi comunidad tenemos a la primera delegada mujer y también en mi municipio hay una presidenta municipal que ha hecho historia”, destacó la docente al observar una mayor apertura en los cargos de toma de decisiones.
Bajo la sombra de usos y costumbres que aún imperan en la serranía, las agresiones por parte de parejas sentimentales continúan siendo una realidad dolorosa para muchas habitantes de las zonas con mayor marginación. La persistencia de estas conductas refleja la necesidad de intervenir con mayor profundidad en el tejido social para erradicar patrones de conducta que vulneran la integridad femenina.
Estos esquemas de apoyo resultan vitales sólo si se implementan de forma constante mediante pláticas, talleres y programas de formación que brinden herramientas jurídicas a las ciudadanas. El conocimiento de sus propios derechos es el primer paso para que las mujeres de los pueblos originarios logren enfrentar actos de violencia con el respaldo institucional adecuado.
Actualmente, el desafío consiste en expandir estas acciones preventivas hacia los rincones más lejanos del estado, donde la información tarda en llegar y el aislamiento dificulta la denuncia. La meta es consolidar una red de acompañamiento que fortalezca la participación de la mujer indígena en todos los ámbitos de la vida pública y familiar de Nayarit.







