La Secretaría de Seguridad Pública y Vialidad de Tepic aplica un esquema permanente de vigilancia operativa para erradicar posibles actos de corrupción y asegurar el cumplimiento normativo. Esta estrategia busca que la labor de los agentes municipales se apegue estrictamente a los protocolos de servicio público, manteniendo una revisión constante de sus actividades diarias para detectar cualquier desviación en la conducta de los elementos.
Durante el transcurso del año actual, se han registrado aproximadamente 40 expedientes ante el Consejo de Honor y Justicia debido a diversas irregularidades detectadas en el desempeño de los efectivos. El secretario de Seguridad Pública y Vialidad de Tepic, J. de Jesús Ibarra García, indicó que estas medidas responden a faltas administrativas y operativas que contravienen los reglamentos internos de la institución, asegurando que cada caso reciba el seguimiento correspondiente.
Existen filtros de ingreso rigurosos que impiden la incorporación de personal sin las evaluaciones de control y confianza debidamente aprobadas. Ningún aspirante logra formar parte de la fuerza pública si carece de estas certificaciones previas, las cuales funcionan como un primer cerco de seguridad para garantizar la idoneidad de quienes protegen a la población nayarita en sus recorridos cotidianos.
Las conductas sancionadas en los procedimientos vigentes incluyen la falta de probidad, la aceptación de gratificaciones indebidas y omisiones por negligencia en el servicio. La dependencia enfoca sus esfuerzos en detectar cualquier indicio de comportamiento inapropiado que vulnere la confianza depositada por los habitantes en sus autoridades preventivas, estableciendo un sistema de cero tolerancia ante la indisciplina.
Bajo una estrecha coordinación con la Fiscalía General del Estado, se agotan las investigaciones cuando los actos detectados sugieren la comisión de posibles delitos. La Secretaría aporta las pruebas necesarias y colabora de forma activa para que se deslinden responsabilidades legales, asegurando que la impunidad no tenga cabida dentro de la estructura policial y se aplique la ley sin distinciones.
Supervisar el uso correcto del equipo asignado y el trato directo con la ciudadanía forma parte de las tareas de inspección que se realizan tanto en campo como en oficinas. Este monitoreo integral permite evaluar el desempeño exterior de los elementos y verificar que el patrimonio público se utilice exclusivamente para fines de seguridad, elevando así la eficiencia de los patrullajes en las colonias de la capital.
Tales mecanismos institucionales fortalecen la disciplina interna y proyectan una imagen de orden hacia el exterior de la corporación. El objetivo consiste en consolidar una policía municipal que actúe bajo principios de honradez y responsabilidad, respondiendo de manera eficiente a las demandas de paz y orden que exige la comunidad para su desarrollo diario.







