7.7 C
Tepic
lunes, octubre 5, 2026
InicioNayaritBusca El Coacoyult ponerse de pie

Busca El Coacoyult ponerse de pie

Fecha:

spot_imgspot_img

Fueron 14 días bajo el agua, camas, ropa y varias de sus pertenencias se echaron a perder el nivel del agua llegó aproximadamente a 50 centímetros por encima de lo habitual y convirtió durante días el hogar de Lorenza Santos de Dios en un espacio donde cada objeto tenía una historia

El agua ya bajó, pero en las comunidades costeras de Nayarit la emergencia todavía no termina.

En El Coacoyult, municipio de Tecuala, sus habitantes todavía cuentan los daños que dejaron a su paso los huracanes Polo y Rachel. Son alrededor de 100 personas, hombres, mujeres, niñas y niños,  que conocen de cerca la fuerza del agua y el viento, pero que esta vez tuvieron que esperar días para comenzar a recuperar algo parecido a la normalidad.

Entre las viviendas afectadas está la de Lorenza Santos de Dios, quien vive con su esposo y su hijo, un joven estudiante de la licenciatura en Derecho.

Las fuertes rachas de viento arrancaron las láminas que durante años protegieron del sol y de las inclemencias del tiempo la cocina de la familia. Las bardas quedaron a punto del colapso y, dentro de la casa, el agua terminó por alcanzar lo que parecía imposible de poner a salvo.

Fueron 14 días bajo el agua; camas, ropa y varias de sus pertenencias se echaron a perder. El nivel del agua llegó aproximadamente a 50 centímetros por encima de lo habitual y convirtió durante días su hogar en un espacio donde cada objeto tenía una historia, pero pocos pudieron sobrevivir.

A unos diez metros de la entrada principal comienza otro tramo de su vida cotidiana. Un pequeño puente sirve para cruzar hacia un cuarto construido con palos, lonas y techo de palma, justo al lado del corral y cerca de las marismas.

Ahí están sus gallinas, una chiva y algunas plantas medicinales; es una vida hecha alrededor del agua.

En El Coacoyult, el agua no solamente representa una amenaza, también es sustento. La pesca, el turismo, el transporte y buena parte de la vida cotidiana transcurren alrededor de los esteros, los caminos y la costa. Pero cuando llega un huracán, aquello que sostiene a la comunidad puede convertirse también en una frontera difícil de cruzar.

Lorenza, con la mirada firme pero el rostro desencajado, aseguró que durante los días más difíciles no recibió la visita de la presidenta municipal de Tecuala, Nora Lilia Burgara Alarcón: «Hace 14 días que estamos en el agua y nunca ha venido a echarnos una vuelta», lamentó.

Minutos después, hasta El Coacoyult llegaron el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero y la presidenta del Sistema DIF Nayarit, Beatriz Estrada Martínez, para recorrer las zonas afectadas y conocer de primera mano las necesidades de las familias.

La visita no se quedó únicamente en revisar los daños. La atención se enfocó también en lo que sigue: cómo reconstruir y qué hacer para que la próxima crecida encuentre a la comunidad mejor preparada.

Entre las necesidades planteadas están mejorar el desalojo del agua, rehabilitar el camino principal, revisar la red eléctrica y garantizar el suministro de agua potable.

Ahí, ante más de cuarenta familias, Navarro Quintero instruyó analizar la construcción de una alcantarilla y, si las condiciones lo requieren, de un puente.

También se planteó desazolvar alrededor de dos kilómetros del estero para facilitar el movimiento de las pangas y recuperar una vía fundamental para una comunidad cuya economía está estrechamente ligada al agua.

La ayuda contempló también a las familias que perdieron parte de sus bienes y a quienes viven de la pesca.

Se anunció la entrega de colchones y enseres domésticos a las familias afectadas, atención prioritaria a las viviendas con mayores daños y la entrega de 10 pangas.

Además, la comunidad contará con un permiso gratuito para prestar el servicio de transporte y con una unidad que será operada bajo la administración de los propios habitantes.

Porque aquí reconstruir no significa solamente levantar una pared, cambiar una lámina o sacar el agua de una habitación; significa recuperar la posibilidad de moverse, trabajar y vivir.

Para Lorenza y para las familias de El Coacoyult, volver a empezar no es una frase: es lo que toca hacer después de que el agua se lleva una parte de la vida y deja, entre el lodo y las paredes húmedas, la esperanza de reconstruirla.

Misael Ulloa
Misael Ulloa
Reportero con más de 20 años de trayectoria. Con gran experiencia en temas de política y seguridad. Premio Estatal de Periodismo 2026 en Noticia.

Más artículos