Ante la recurrencia de fenómenos meteorológicos en las zonas costeras, la colaboración entre autoridades de los distintos niveles de gobierno resulta fundamental para proteger a la población vulnerable. El trabajo en equipo permite canalizar la ayuda de manera oportuna a quienes sufren pérdidas materiales en sus hogares.
Diversas comunidades sufrieron afectaciones tras los estragos de ciclones tropicales en la franja norte de la entidad, lo que motivó el reparto de despensas, productos de limpieza y enseres domésticos. Estos insumos buscan mitigar el impacto inmediato en la economía familiar y acelerar la recuperación local.
La presidenta del Sistema DIF Estatal, Beatriz Estrada Martínez, solicitó a las autoridades municipales de la zona afectada mantener un contacto permanente en las zonas de desastre. La servidora pública subrayó que la atención social debe realizarse en campo para constatar directamente los requerimientos de los pobladores.
Recorrer el territorio golpeado por las lluvias garantiza que ningún hogar quede excluido de la entrega de apoyos. La presencia directa de los equipos operativos otorga certidumbre a las familias sobre el acompañamiento de las instituciones.
Asimismo, la integración de esfuerzos entre los tres órdenes de gobierno consolida una red de protección eficaz para responder a cualquier contingencia ambiental que vulnere el bienestar social.







